Hay personas que tienen dos trabajos y que lo ocultan: las razones para ello y lo que supone de cara a la cotización

Hay personas que tienen dos trabajos y que lo ocultan: las razones para ello y lo que supone de cara a la cotización
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El trabajo está cambiando en sus formas. Sobre todo, con la revolución digital y con el teletrabajo que una pandemia nos trajo en masa haciendo comprender que es una posibilidad muy viable, llegan nuevas formas de ejercer nuestras labores.

Puede ser que las hagamos desde cualquier lugar del mundo (aunque su empresa no lo sepa); gente haciendo lo mínimo con la renuncia silenciosa por el descontento hacia su empresa o superiores; formas de trabajar más eficientes que no obligan a los empleados a perder tiempo en desplazamientos; nuevas manera de combinar la vida personal con la laboral; o nuevas formas de control por parte de la empresa.

Pues hoy vamos a analizar otra tendencia: personas que deciden tener un trabajo extra sin que su empresa principal lo sepa. Una persona se sobreemplea para mejorar su situación económica, pero puede llegar a arrastrar muchas horas diarias delante del PC. Hay gente que decide hacer eso porque son mucho más eficientes que sus compañeros dentro de la oficina y acaban antes sus tareas, para luego ver horas muertas que quieren aprovechar.

Es el caso de Elena (nombre falso para preservar su privacidad) que explica que cuando comenzó a hacer esto, "me di cuenta de que si bajaba el ritmo en la agencia no iba a pasar nada, porque había mucha gente más lenta que yo, así que empecé a hacer trabajos míos de autónoma durante la jornada, sin que el jefe se enterase, claro".

Con el tiempo, Elena acabó diciendo a su jefe que ofrecía servicios que su empresa no daba en su tiempo libre, aunque eso no es cierto, porque también lo hace en horarios de oficina. Lo hizo porque vive en una región pequeña donde la gente se conoce. Su motivación para sobreemplearse es ganar más dinero en su sector "que ofrece salarios bajos".

Una tendencia que ha aumentado

Robert Bye By34glow7wa Unsplash

Es la tendencia en inglés se conoce como overemployed ("sobreempleado") y consiste en tener al menos dos trabajos simultáneos sin que sus empleadores lo sepan. En Reddit hay una sección destinada a esto y donde los usuarios comparten formas de llevar a cabo esta práctica de la mejor manera para no ser descubiertos.

Carla explica que "en marketing digital es muy habitual que un empleado tenga cosas aparte de su jornada laboral" y explica que en las entrevistas se comenta que tienen su web, sus clientes propios y demás. Según ella, "hay permisividad con eso siempre y cuando la persona sea transparente y no haga nada externo en su horario laboral". Pero tuvo un compañero que sí hacía sus tareas en horarios de trabajo de la empresa.

"Un día, por error, al enviar un correo a Recursos Humanos se confundió de archivo adjunto y mandó una factura creada desde su dispositivo de empresa para cobrar por tareas SEO a una empresa externa".Eso sí, no lo despidieron porque había en el mercado pocos expertos en contenido SEO en aquellos momentos.

Funcionarios que crean sus empresas

Otra forma de sobreempleo es la gente que trabaja para una empresa ajena y mientras va creando la suya propia. Una fuente anónima ligada a la asesoría laboral explica que esto es algo que se da, especialmente desde la pandemia, en funcionarios: "facturan como autónomos. Pero no ellos, porque al ser funcionarios no pueden hacerlo. Lo hacen a través de su cónyuge normalmente, que incluso dan de alta a propósito para eso".

Es el caso de Jorge (nombre falso), que lleva siendo Guardia Civil desde muy joven y hace unos años comenzóa darse cuenta de que es una persona muy creativa con ganas de hacer cosas artísticas y que en su trabajo no tiene opción para ello. Dejarlo no se lo plantea porque renunciar a un salario bueno y fijo todos los meses por realizar sus labores que son realmente tranquilas, no se le hace buena opción. Pero ha creado su propia empresa.

Comenzó creándola, de hecho, desde una "garita" donde le tocaba abrir y cerrar un acceso a sus compañeros. Allí tenía que pasarse sus 40 horas de jornada laboral semanal con muy poco que hacer: abrir y cerrar la puerta a sus compañeros para acceder a un recinto. Se llevaba su iPad, miraba cosas en Internet, leía y comenzó a desarrollar su idea de negocio. Como no tiene derecho a tener un segundo empleo, comenzó dando de alta en la Seguridad Social a su hermana, pero poco después ella empezó a trabajar y no le compensaba ser pluriempleada, de cara a la devolución del IRPF.

Cómo hacer la facturación

Ahora es la pareja de Jorge quien factura, haciendo malabares para que su trabajo y este otro no le afecten mucho en su pago extra de impuestos. Y Jorge sigue recogiendo pedidos y comunicándose con los clientes en sus horas muertas de trabajo. Fernando Zaplana, director de Decyde, una asesoría laboral, explica que "cuando factura un tercero por ti suele ser porque hay algo irregular. O porque tu nivel de ingresos traería una declaración de la renta en la que Hacienda te daría un buen palo". Alguien que simultanee dos empleos a escondidas de sus empresas y exceda el tope de cotización estará pagando de más por su Seguridad Social, pero le estará compensando.

Según la ley, ser funcionario y hacerse autónomo es compatible, siempre y cuando se cumplan los requisitos establecidos y se solicite el llamado reconocimiento de compatibilidad. Y los requisitos y excepciones son unos cuantos.

El pluriempleo más tradicional, como trabajar de lunes a viernes en una oficina y los fines de semana en un restaurante, no presenta problemas más allá del cansancio. Eso sí, exceder el tope máximo de cotización, cifrado en 4.139,40 euros mensuales. "Si alguien supera ese tope, ha de comunicarlo a las empresas que le han contratado, porque tanto esa persona como las empresas están pagando Seguridad Social de más. No es muy habitual, pero se debería notificar para evitar la sobrecotización", explica Fernando.

Para Zaplana, si una persona trabaja por objetivos en lugar de por horas, y los cumple bien, no debería tener problema y la empresa podría estar abierta a que esto suceda. Ahora bien, si tenemos en cuenta el presentismo laboral que nos arrastra, igual es demasiado surrealista pensar que eso pueda aceptarse.

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