Ocho historias de bitcoin que parecen más ciencia ficción que realidad

Ocho historias de bitcoin que parecen más ciencia ficción que realidad
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La criptomoneda Bitcoin ha cumplido ya 13 años de edad. ¡Y qué años tan intensos! Desde el misterio de su creador hasta el increíble crecimiento de su valor (en ocasiones, cuando a Elon Musk le da por tuitear su nombre), que ha llegado con historias muy curiosas de pérdidas de bitcoins que con los años han llegado a ser pérdidas millonarias.

Para remontarnos a su origen, hay que decir que aunque el libro blanco de bitcoin fue publicado por Satoshi Nakamoto, el seudónimo utilizado por el creador o creadores de bitcoin, el 28 de octubre de 2008, muchos dicen que su fecha de acuñación fue el 3 de enero de 2009.

Para celebrar este cumpleaños, vamos a recordar esas historias que más parecen sacadas de una historia de ciencia ficción de décadas pasadas visionando lo que sería el futuro y en las que el drástico cambio del valor del bitcoin llevó a sorpresas no muy buenas. No hay que olvidar que se estima que alrededor del 20 % de los bitcoins existentes están en carteras perdidas o abandonadas (y la moneda ha experimentado cifras récord en 2021).

1. Un disco duro en un basurero inmenso

El galés James Howells lleva años tratando de encontrar un viejo disco duro que tiene almacenados bitcoins por un valor de 315 millones de dólares (a fecha de diciembre de 2021, que ya sabemos que el bitcoin cambia de valor todo el tiempo), según él. El disco duro acabó en la basura en su momento, por lo que el sitio donde Howells quieres buscar es un enorme vertedero, pero el ayuntamiento del lugar no le da el permiso porque dicen que remover la basura podría causar un enorme impacto ambiental

Cuando casi nadie minaba esta criptomoneda, este hombre dice que minó 7.500 bitcoins en apenas una semana y luego se olvidó de ello. Minó por la noche, de forma intermitente, durante un par de meses. Pero la minería requería mucha potencia de procesamiento, lo que hacía que el portátil se sobrecalentara.

Las monedas no tenían ningún valor en ese momento, y no había ninguna razón para pensar que alguna vez lo tendrían. "Sólo era minar por diversión", según ha explicado. Era el año 2009. El disco duro acabó en la basura. Y en vertedero parece que va a seguir, porque no hay planes de que las autoridades vayan a dar un permiso a Howell para rebuscar sus millones.

2. Una contraseña millonaria apuntada en un papel

Stefan Thomas, un programador alemán que reside en San Francisco, pero a pesar de su profesión anotó la contraseña de una memoria IronKey en un papel. En esa memoria hay muchas otras contraseñas valiosas como la de su cartera digital con más de 7.000 bitcoins.

Más allá de haber perdido la contraseña, el principal problema que tenía en enero del pasado año, cuando se dio a conocer esta historia, es que solo le quedaban dos oportunidades para introducir la clave antes de que la memoria de alta seguridad se cifrase.

3. Un disco incendiado y un hacker habilidoso

En este caso tenemos un final feliz. Un usuario de Twitter, autodenominado como "ex-hacker convertido en hombre de negocios, anunció en la red social que estaba "cerca" de recuperar su propia cartera digital, a la que había dado por perdida después de que su disco duro se incendiara hace más de una década.

Y, según lo que él informó, sí que lo consiguió. en Twitter, El usuario @jonesushchrist desvelaba que su intento de recuperación del fichero wallet.dat había resultado ser exitoso, y que eso lo había convertido ahora en "millonario", si bien no desveló la cantidad exacta de dinero que tenía tras esto.

A todo esto, hay que decir que varios usuarios señalaron un posible vínculo entre esta noticia y una alerta sobre una gran transacción de bitcoins que había tenido lugar en las últimas horas: 1500 BTC (que equivalen a algo más de 41 millones de euros), que habían pasado de una 'cartera desconocida' al exchange Bitstamp.

4. Una caja de metal y problemas con la justicia

Entre los años 2011 y 2012, Clifton Collins compró 6.000 dólares en Bitcoin, utilizando dinero que había conseguido mediante el cultivo y venta de marihuana. En aquel momento, el precio del Bitcoin rodaba entre los cuatro y seis dólares. Quizás pensó que era una inversión, pero una manera también de "lavar" el dinero que había conseguido de una manera ilegal.

Collins se enfrentó al eterno dilema de cómo almacenar estos 6.000 dólares en Bitcoin. Decidió imprimir un folio en A4 con las claves privadas (lo que se conoce como una "cold wallet"), y guardó este papel en una caja de aluminio que servía como estuche para la caña de pescar. La caja de metal se encontraba en su vivienda de alquiler. A todo esto, la policía lo detuvo tras encontrarlo circulando con mucha marihuana en su coche y acabó condenado a varios años de cárcel.

Su casero de alquiler mandó que retiraran sus pertenencias y fueran llevadas a un vertedero. Como os podéis imaginar, entre estas pertenencias se encontraba la caja de metal con los códigos dentro. Al parecer, los desechos de este vertedero son enviados a Alemania y China para ser incinerados.

De todos modos, Collins no podría haber canjeado su fortuna en Bitcoin aunque tuviera las claves privadas, ya que 'La Oficina de Activos Criminales' de Irlanda ya había incautado sus activos en Bitcoin, alegando que su compra había sido financiada por una actividad ilícita.

5. La policía sueca y su deuda millonaria con unos delincuentes

bitcoin

Esta historia causó sensación el pasado verano entre los lectores de Genbeta y no es para menos: las autoridades suecas confiscaron en abril de 2019 36 bitcoins a unos traficantes de droga como parte de una condena por vender droga online, que impuso un fiscal. Estos 36 bitcoins tenían un valor de 150.000 dólares en ese momento y en agosto de 2021 el valor se había multiplicado por 10 hasta llegar a los 1,5 millones de dólares.

Esto llevó a la policía a deber ese dinero ganado a los mencionados traficantes. Esto es porque las autoridades no cambiaron las criptomonedas a una moneda fiduciaria en el momento, como es común hacer. Si no que esperaron dos años para hacer este cambio y, al realizarlo, se encontraron con 1,35 millones de dólares de más.

Esto se traduce a que, si la multa es de 150.000 dólares (la condena fue por el valor que tenían aquellos 36 bitcoins en su momento y no por los bitcoins como tal), las autoridades no pueden quedarse con el resto del dinero y en agosto se dictó que debían devolverlo a los traficantes de drogas que protagonizan la historia.

6. Una captura de pantalla fallida

Matías Zavia, argentino afincado en Málaga de 28 años, contó en 2017 que había invertido en bitcoin cuatro años antes, cuando su valor había bajado tras el primer gran pico que superó los 1.000 dólares en noviembre de 2013. "En enero de 2014 gasté 50 euros en 0,1 bitcoins". Fue probando Multibit, un monedero.

Al crear un monedero en Multibit, el sistema genera una enorme lista de palabras aleatorias que emplear como contraseña. El usuario debe encargarse de guardar esas palabras, que no tienen ningún tipo de lógica (por ejemplo, "gradual romano anemia níspero doble endeble murciélago avispero turrón invocar..."). Matías hizo una captura de pantalla y la dejó en el escritorio. La perdió, y con ella, sus bitcoin.

Aún el pasado año, Zavia recordaba en su cuenta de Twitter cuánto seguía perdiendo de ganar con cada subida de las criptomonedas.

7. El estafador que se negó a dar su contraseña

Hace ahora un año se conoció una historia que afectaba a las autoridades germanas. La policía alemana decomisó 1.700 bitcoins almacenados en un monedero digital que pertenecía a un estafador que ha pasado dos años en prisión por sus delitos. Pero el estafador no les quería dar la contraseña de acceso, así que el dinero de ese monedero, valorado en enero de 2021 en 55 millones de euros, era inaccesible.

El estafador fue condenado dos años de prisión tras demostrarse que había instalado software de minería de criptodivisas en ordenadores de distintas personas sin permiso. Y no se le podía obligar a dar la contraseña por una razón muy sencilla: como explicó un fiscal de una ciudad de Bavaria, "quizás no sepa la contraseña". Es decir, que la sepa o no, él podía alegar no recordarla.

8. Un portátil viejo sin disco duro

Un usuario de Reddit publicó en 2020 que había reencontrado un portátil suyo que contenía 533 Bitcoins. Contó que le había dado este portátil a su hermano, quien habría fallecido en agosto de 2019 y encontró su ordenador cuando rebuscaba entre algunas cajas y pertenencias de su hermano. Se le había olvidado esta cesión de un equipo muy viejo en el que la pantalla no siquiera funcionaba cuando el PC cambió de dueño.

Eso sí, cuando se puso a mirar, vio había un "pequeño" problema: faltaba el disco duro en el que deberían estar almacenados estos 533 Bitcoins y es que al fallecido "no era organizado", según su hermano y le encantaba "desmontar cosas y ver cómo funcionaban".

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