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El agente Smith ataca la red de nuevo

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Todos conocemos al Agente Smith, ese agente de Matrix, incansable, insaciable, que primero al dictado de sus jefes, y luego por iniciativa propia, no descansa en la lucha contra Neo y los humanos.

Pero el Agente Smith también existe fuera de la pantalla. Su nombre real, Lamar Smith. Y tras ver como su SOPA ha quedado de momento en el congelador, ahora ha decidido seguir atacando la red, pero con otra táctica: la defensa de la moralina y los niños. Porque hay que pensar en los niños.

Los dos pilares de los liberticidas de Internet son los derechos de autor y la pornografía. Dentro de la pornografía, existe la sub-sección “infantil”. Y no hay nada más fácil que atacar Internet justificándose en la lucha contra la pornografía infantil. ¿Quién puede decir que no a la lucha contra la pornografía infantil?

Obviamente nadie, a menos que sea un psicópata, un enfermo o un terrorista, puede decir que no. Y bajo ese manto, el Agente L. Smith ha decidido volver a lanzar su particular lucha.

Esta vez, se trata de la iniciativa H.R. 1981, de título “Protecting Children From Internet Pornographers Act of 2011, un proyecto de ley mediante la cual se modifica la legislación vigente sobre protección de las comunicaciones y que obligará a todos los proveedores de servicios de Internet a controlar, monitorizar y almacenar los datos de cualquier tipo de transacción financiera, de cada dirección IP asignada en los Estados Unidos de América, durante 12 meses.

Cada vez que se use una tarjeta de crédito, cada vez que se consulte la cuenta bancaria o cada vez que se realice un pago mediante cualquier servicio, todos los datos pasarán a un dossier personal.

Es decir: se creará un fichero electrónico que incluirá datos bancarios (usuario y contraseña), números de tarjeta de crédito completos (incluyendo PIN y códigos de seguridad), usuarios y contraseñas de pasarelas de pago… y cada proveedor de servicio tendrá tantos ficheros de ese tipo como clientes tenga. Un caramelo muy goloso para los delincuentes que se dedican a robar esos datos…

En concreto, funciona así:

  • Los proveedores de servicio deberán retener, por espacio de 12 meses, los datos relacionados con la dirección IP, esto es, a qué titular de línea se asigna cada IP, con la finalidad de identificar al cliente de la conexión a Internet.
  • Por el momento, aún se requiere algún tipo de sospecha para poder emitir una orden judicial y decirle a un ISP que empiece a recabar información sobre tal o cual cliente, pero con la modificación, la información se recogerá exista sospecha o no. Es decir, todos serán sospechosos, y por eso se controlaran las IP y las conexiones de todos. A partir de ahí, los investigadores simplemente deberán pedir el dossier del cliente en cuestión.
  • Por si no fuera bastante complicado recoger y almacenar los datos de todas las conexiones, de todos los clientes, durante las veinticuatro horas del día los 365 días del año, los proveedores de servicio tienen la obligación de mantener esos datos seguros y a salvo de incursiones y ataques. Es decir, el Gobierno Federal te obliga a crear ficheros personales con datos bancarios completos, pero te pasa la patata caliente y te mantiene como titular de los mismos. Y si alguien los roba, el responsable es el ISP, y no el Gobierno, que evita así cualquier tipo de responsabilidad en caso que los ficheros sean robados y sus datos usados para vaciar cuentas bancarias.

Eso si, en caso de robo, el ISP también estará obligado a comunicarlo a sus clientes de forma rápida para que puedan cancelar sus tarjetas de crédito, cambiar las contraseñas y tomar todo tipo de medidas de protección.

A diferencia de la SOPA, esta ley sólo tiene efecto en los Estados Unidos de América, pero nos dice mucho, y muy malo, de las intenciones reales del Agente Smith y sus jefes.

Pero no olvidemos que en Europa también tenemos a nuestro Agente Smith, que quiere una “caja negra” en cada ordenador para saber qué hacemos en todo momento.

Su intención última es el control de Internet. Controlar quién habla con quién, cuando, por qué razón y, ya lo último, controlar quien compra que, dónde lo compra, cómo lo paga…

Los derechos de autor y la lucha contra la pornografía son meras justificaciones de las ansias de control de estos Agentes Smith. En realidad, ni defienden a los autores, ni protegen a los niños de enfermos mentales. Porque que alguien me explique cómo se protege a un niño de abusos sexuales mediante el control de las transacciones financieras por Internet de todos los habitantes de un país.

Curiosamente, el número del proyecto legislativo es 1981, y la década de los 80 fue un periodo en que los moralistas crearon la Parents Music Resource Center, encabezados por Tipper Gore la esposa del gurusista climático Al Gore, que luego acusó a Prince, Madonna, Judas Priest, AC/DC, Mötley Crüe, W.A.S.P., Black Sabbath, Deff Leppard, Mary Jane Girls y Cindy Lauper de promover el satanismo, la promiscuidad y la indecencia en sus canciones. Todo para proteger a los niños de cosas inapropiadas mediante la prohibición generalizada.

El control parental, es decir, que los padres sepan lo que hacen sus hijos y que les aconsejen de acuerdo con sus valores (dentro de casa), es lo que realmente les va a ayudar si algún día, los dioses no lo quieran, ese menor se enfrente a un psicópata. Pero en Internet, si nadie sabe que eres un perro, ¿cómo se va a saber si es un niño quien está al otro lado del monitor?

Hay que parar a todos los Agentes Smith. Ya basta de ataques a Internet escudándose en moralinas absurdas. La pornografía infantil es algo contra lo que hay que luchar con todas las fuerzas posibles, pero nunca puede justificar el control sistemático de las personas “por si acaso”.

Via | Slash Gear

En Nación Red | El congresista Lamar Smith, impulsor de la ley antipiratería, asume la tarea de detener a Google

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