Compartir
Publicidad
Publicidad

La comisaria Kroes explota: "los derechos de autor son Muros de Berlín"

La comisaria Kroes explota: "los derechos de autor son Muros de Berlín"
Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Los amigos del partido de la comisaria europea responsable de la Agenda Digital, la liberal Neelie Kroes, han comentado en alguna ocasión que “su comisaria” está harta. Kroes es pragmática y los políticos del VVD tienen fama de posibilistas y de ser gente de orden. El partido de los empresarios y los sueldos altos. Pero, claro, una cosa es una cosa y la otra la contraria. Lo que ha visto le alarma. Esta señora viene de los Países Bajos, otro nivel.

¿Qué ha visto?. Una dependencia sospechosa – y una cerrazón premoderna de ciertos gobiernos, partidos, políticos y comisarios – primero con respecto al software privativo y por extensión al copyright. Con Sarkozy no se lleva, menos desde que pasó lo que pasó con su inseparable Viviane.

Así que se ha presentado en la ciudad de los festivales y de los papas para atacar el corazón del viejo sistema del copyright. Con esa seguridad que otorga no necesitar la política para vivir:

En lugar de un sistema disfuncional basado en una serie de muros de Berlín culturales, quiero volver al sentido común. Un sistema que permita crear nuevas oportunidades para artistas y creadores, y nuevos modelos de negocio que encajen mejor en la era digital. El copyright no es un fin en sí mismo. Existía para garantizar que los artistas sigan creando, pero ha terminado por dar un papel más prominente a los intermediarios que a los artistas.

Además es un sistema cada vez menos respetado que irrita a la gente. Hay que asegurar que los derechos de los creadores no sean un obstáculo. Sufrimos grandes problemas por ejemplo con la digitalización de libros – la biblioteca digital europea – o las obras huérfanas que no podemos afrontar. El sistema de derechos autor irrita a los ciudadanos al no poder acceder a lo que los artistas quieren ofrecerle, dejando un vacío que es cubierto por contenidos ilegales, privando a los artistas de su merecida remuneración.
Se pueden satisfacer algunos intereses creados evitando este debate o enmarcar el debate sobre los derechos de autor en términos moralistas satanizando a millones de ciudadanos.

Pero el debate, si de ella depende no se evitará. Retadora Kroes, su gabinete había anunciado un importante discurso. Lo era. “Yo sigo adelante y a cada paso me acordaré de los ciudadanos y de los artistas“. Mensaje 1: no dimite. Mensaje 2: se olvida de los intermediarios, ergo no me acordaré de ellos.

Antes había abrillantado el discurso con dos referencias históricas preparadas para la ocasión: “En cierto sentido, señoras y señores, Internet es la realización del sueño renacentista de Giovanni Pico della Mirandola: todo el conocimiento en un solo lugar”.

Todas las revoluciones revelan, bajo una nueva luz menos favorable, los privilegios de los guardianes del Antiguo Régimen. No es diferente en el caso de la revolución de Internet, que está presentando la posición insostenible de los guardianes de determinados contenidos y los intermediarios.

Impresionante Kroes. Había barajado su dimisión hace unas semanas, como Viviane Rending, pero en las tierras de Sarkozy ha hecho un discurso sensacional y rompedor: “Hay que mirar más allá de los propios intereses nacionales y corporativos para establecer un nuevo enfoque sobre los derechos de autor”.

Firme y clara, ha desafiado de manera exquisita pero radical a las primeras filas del auditorio repletas de comisarios culturales. Esto es Francia. Alguien de su delegación hace un chiste sobre ello. La Kroes piensa presentar propuestas sobre la transparencia y la gobernanza de las sociedades de gestión colectiva de derechos y examinar inmediatamente el “problema” de los divergentes impuestos nacionales por copias privadas. En su gabinete están felices.

No dejaremos de explorar ideas mientras el sistema no funcione, y no funciona

Foto | Sebastiaan ter Burg

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio