Las reuniones laborales por videollamada nos agotan: esto es lo que pasa si se eliminan y cambian por chats

Las reuniones laborales por videollamada nos agotan: esto es lo que pasa si se eliminan y cambian por chats
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Las reuniones han aumentado en duración y frecuencia. Se calcula que en los ejecutivos dedican una media de casi 23 horas a la semana en ellas, lo que sería más de la mitad de una jornada laboral estándar.

Desde que un virus nos llevó a vivir confinados e implementó el teletrabajo más que nunca en la historia, muchas personas tienen decenas de reuniones a la semana frente a una pantalla de PC a través de videollamadas. En tiempos de confinamiento se llegó a hablar de fatiga de Zoom porque las reuniones por videonferencia estresan aún más que los encuentros en persona.

Según un estudio de Otter, en un 70% de los casos, las reuniones impiden que los empleados completen todas sus tareas. Yendo más allá, pueden llegar a afectar de forma negativa a tu bienestar psicológico, físico y mental cuando son reuniones ineficaces. Otro problema es que desconcentran. Estás frente a tu PC haciendo tu labor concentrada o concentrado, te meten en una reunión y sales de ahí más disperso.

Experimentos para eliminar las reuniones

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Las reuniones son necesarias para fomentar el trabajo en equipo, eso está claro, pero el problema residen en controlar cuántas reuniones y de cuánto tiempo son las adecuadas para no impedir a la gente trabajar y no agotarnos.

Según Harvard Business Review, a los empresarios les gusta ser buenos soldados y si sacrifican su propio tiempo por las reuniones sienten que están haciendo lo correcto para una empresa. Pero en realidad no se fijan en cómo puede afectar al resto del equipo.

Y con estos datos, ha habido experimentos para ver qué sucedía en algunas empresas con menos reuniones. En una investigación, se analizaron 76 empresas y la conclusión fue que la productividad de los empleados era un 71% mayor cuando las reuniones se reducían un 40%. Los empleados se sentían más empoderados. Y además podían centrarse en acabar sus tareas.

Eliminar el 60% de las reuniones también aumentó la cooperación a través de herramientas de comunicación online. Como Slack o Microsoft Teams. Que las conversaciones queden registradas por escrito evita muchos malentendidos, según este mismo estudio. Si alguien quiere recordar algo de una tarea solo tiene que ir al chat y mirar lo que ha hablado con los compañeros para recordarlo.

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