Tardó más de ocho meses en saber por qué le iba mal el WiFi. La culpa era de una app de dibujo

Tardó más de ocho meses en saber por qué le iba mal el WiFi. La culpa era de una app de dibujo
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Cuando la conexión a Internet va mal en casa, dependiendo de nuestra línea y equipos conectados, son multitud de factores los que pueden causar que nuestra experiencia no sea óptima. Sin embargo, hay veces que la solución al problema es tan inesperada que acabas por no creértelo. Y eso es lo que le ha pasado al usuario del que vamos a hablar a continuación.

Tras meses intentando solucionar sus problemas de latencia (con picos de hasta 2.000 ms), se dio cuenta de que el problema lo causaba MediBang Paint Pro, una aplicación de edición de imagen que ejecutaba cada vez que iba a dibujar, y que para nada se esperaría que corrompiera su conexión a Internet. Aunque para llegar a esa conclusión dio unas cuentas vueltas.

Jugar online o hacer videollamadas resultaba prácticamente imposible

Andrew Gutekanst es un desarrollador enfocado sobre todo en la ingeniería inversa y el desarrollo de bajo nivel. Dispone de un blog en el que comenta sus peripecias, y en una de sus entradas explicaba la inesperada solución que encontró a sus problemas con el WiFi.

Cuando comenzó a tener los problemas, únicamente aparecían en su ordenador de escritorio. Y es que curiosamente, su portátil y demás dispositivos no daban problemas, por lo que estaba claro que algo sucedía en su escritorio. Según comenta Gutekanst, no solía tener problemas de conexión nunca, aunque llevaba ya un tiempo en que la latencia en su conexión alcanzaba picos de hasta 2.000 ms o más de vez en cuando, en periodos que el usuario creía que eran aleatorios.

Ping
Imagen: Andrew Gutekanst

Estas subidas solían durar unos cuantos segundos, y si bien para navegar de forma cotidiana no suele llegar a ser un problema serio, se hace imposible jugar a videojuegos online o realizar videollamadas sin que la experiencia sea molesta.

Junto a ello, el problema coincidió en que Gutekanst se mudó de domicilio a Carolina del Sur, por lo que esto ampliaba los factores que podían causar los problemas en la conexión. Uno de sus primeros pasos fue comprar un adaptador WiFi en Amazon, algo que no sirvió para nada, aunque comentó que la empresa regalaba un pendrive de 64GB si escribías una reseña positiva del producto (una práctica cada vez más problemática en la web).

Un ordenador nuevo y fin de los problemas

Cansado de los problemas, decidió que era hora de montar un nuevo ordenador de escritorio, sin usar nada de lo que estaba utilizando en el anterior y con una instalación fresca de Windows 10. Esto hizo que los problemas dejaran de aparecer por un tiempo, aunque la pesadilla no había terminado, ya que volvieron los problemas de latencia.

Conexion
Imagen: Andrew Gutekanst

A partir de aquí, Gutekanst lo probó todo; usar varios adaptadores WiFi que tenía en casa, cambiar el canal WiFi, desactivar la optimización de distribución de Windows Update, etc. Lo último mencionado parecía solventar el problema, aunque solo de forma temporal.

En un intento a la desesperada desconectó su tableta de dibujo Wacom y cerró la aplicación de dibujo MediBang Paint Pro, cerró Firefox, e incluso apagó el ventilador que había en su cuarto para que nada estuviera conectado más que su ordenador en estado idle. Hacer esto hizo que los problemas desaparecieran, así que se dio cuenta de que alguno de los pasos mencionados era el problema y no sabía qué.

Todo por una aplicación de dibujo

Al ver que Firefox, ni lo demás, era la causa, solo quedaba un paso: ejecutar Medibang Paint Pro y realizar pruebas de latencia. Y sí, finalmente localizó el problema, aunque no sabía el porqué, así que indagó por Internet y se encontró con que no era el único, ya que había múltiples usuarios que tenían problemas de conexión cuando ejecutaban esta aplicación.

Echándole un vistazo al monitor de procesos Sysinternals, se encontró con que justo cuando la latencia subía, esta aplicación estaba poniendo en cola sus registros para todas las interfaces de conexión. Tras localizar cuándo ocurría esto, decidió usar la herramienta de depuración x64dbg y comenzó a poner puntos de interrupción en cada paso donde se hacía referencia a las APIs de registro.

Con el método usado finalmente averiguó el problema. Descubrió que cualquier aplicación de Qt5 inferior a la versión 5.14 buscaba cambios en la interfaz WiFi cada 10 segundos como vía de control para ciertos procesos internos. Esto le causaba al usuario grandes problemas de latencia, así que decidió modificar el ajuste de esta opción y desactivarla.

Tras 8 meses dando palos de ciego e intentando averiguar de qué se trataba, nunca se hubiese esperado que una aplicación de dibujo fuera la causante de todos sus problemas de conexión.

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