OpenAI ha publicado de golpe cientos de trabajos matemáticos elaborados por uno de sus modelos de inteligencia artificial más avanzados. En total, la compañía ha compartido 719 documentos agrupados en 372 familias de resultados, muchos de ellos relacionados con problemas que llevaban años sin resolverse. Lo llamativo es que el modelo utilizado todavía no está disponible para el público y, aunque sus resultados han impresionado a numerosos investigadores, no todos están contentos con esta nueva forma de hacer matemáticas.
Los trabajos, publicados en GitHub, abarcan campos como el álgebra, la teoría de números o la informática teórica. Para obtenerlos, OpenAI puso a prueba su sistema con unos 4.000 problemas abiertos y dedicó a cada resultado una capacidad de cálculo equivalente a unas tres horas de ChatGPT Pro. Eso sí, no todas las demostraciones están verificadas y la propia empresa reconoce que algunos documentos pueden contener errores.
El anuncio llega después de que OpenAI presentase en septiembre una solución al problema de Navier-Stokes, uno de los grandes desafíos de las matemáticas. Aquella investigación provocó críticas del matemático Tristan Buckmaster, que cuestionó el papel de los trabajos previos en el resultado obtenido por la IA. Esta vez, la compañía asegura que ha consultado a un grupo independiente de expertos para mejorar la manera en la que comparte sus descubrimientos.
Resolver problemas con IA puede ser un avance enorme, pero también preocupa a los matemáticos
Steven Kelk, profesor asociado de informática teórica en la Universidad de Maastricht, reconoció al diario neerlandés de Volkskrant que contempla estos resultados con admiración. A su juicio, la IA podría haber conseguido de golpe avances equivalentes a diez o veinte años de investigación. Sin embargo, también cree que existe un problema importante cuando se utilizan estos sistemas para llegar cuanto antes a una solución, dejando de lado todo lo que se aprende durante el proceso.
De hecho, Kelk llegó a reconocer que esta situación le provoca «una gran sensación de vacío». Para él, investigar también consiste en equivocarse, colaborar con otros profesionales y descubrir nuevas ideas mientras se intenta resolver un problema. Si una máquina entrega directamente la respuesta, considera que parte de esa experiencia desaparece.
El matemático Terence Tao también ha expresado sus preocupaciones por los investigadores que recurren a la IA sin comprender suficientemente los resultados obtenidos. Y el grupo asesor independiente AGMAI ha pedido que estos avances se compartan de manera transparente y permitan desarrollar conocimiento humano. OpenAI, por su parte, anunció una aportación de cinco millones de dólares a una iniciativa de la Fundación Simons para ayudar a los matemáticos a estudiar y comprender las demostraciones generadas por inteligencia artificial.
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