Mi cofundador y yo éramos rivales en hackathons. A los 21 años, he puesto la universidad en pausa para construir una startup con él

Ambos comenzaron compitiendo en concursos de programación y ahora han conseguido un millón de dólares de financiación para desarrollar su empresa en Silicon Valley

Genbeta 7 Silicon Valley
Facebook Twitter Flipboard E-mail
redaccion

Redacción de Genbeta

Editor
redaccion

Redacción de Genbeta

Editor

Cuando Raymond Loong Ng participaba en concursos de programación, nunca imaginó que uno de sus principales rivales acabaría siendo su socio. Ambos competían en equipos diferentes, pero solían ser de los pocos que seguían trabajando a las dos o tres de la madrugada. Decidieron unir fuerzas a finales de 2023 y ahora, con 21 años, el joven ha pospuesto su entrada en la universidad para crear una startup con él y probar suerte en Silicon Valley.

Raymond nació en Vietnam y se mudó a Singapur con 9 años. Allí empezó a ganar algo de dinero vendiendo juguetes, zapatillas y otros productos a sus compañeros de clase, y con 16 años realizó unas prácticas en una empresa de auditoría en las que descubrió las posibilidades que ofrecía la tecnología para emprender. Según explicó a Business Insider, nunca fue especialmente bueno programando, pero la IA le ayudó a convertir sus ideas en proyectos reales.

Uno de esos proyectos fue Neural Drive, un dispositivo que desarrolló junto a su socio durante un hackathon médico de 2025 que permite a personas con parálisis comunicarse mediante ondas cerebrales y parpadeos. La idea llamó la atención de un hospital y también de Afore Capital, y el fondo invirtió 250.000 dólares en su startup. Además, también les ofreció participar durante dos meses en un programa para emprendedores en San Francisco, la cuna de Silicon Valley.

De competir en hackathons a conseguir un millón de dólares para su empresa

La oportunidad llegó justo cuando Raymond estaba a punto de comenzar sus estudios de Informática en la Universidad Nacional de Singapur. Sin embargo, decidió aplazar su incorporación y marcharse a Estados Unidos, mientras que su socio también solicitó una pausa en sus estudios. Durante su estancia en San Francisco vivieron en una casa compartida con otros emprendedores y llegaron a trabajar hasta las cuatro de la madrugada.

Fue allí donde desarrollaron Makeable, una startup que busca convertir cualquier idea en un producto físico mediante inteligencia artificial. El usuario solo tiene que describir lo que quiere fabricar y la plataforma se encarga de generar el diseño 3D, la electrónica y el código necesario, además de preparar un kit para montarlo. Al terminar el programa, Afore Capital realizó una segunda inversión que elevó la financiación total de la empresa hasta un millón de dólares.

Por ahora, los dos jóvenes han regresado a Singapur para tramitar sus visados O-1, con los que esperan volver a San Francisco y continuar desarrollando su negocio. Raymond reconoce que probablemente tendrá que ampliar el aplazamiento de sus estudios, aunque tampoco descarta regresar a la universidad si la empresa no funciona. Eso sí, como explicó a Business Insider, espera no tener que hacerlo.

Foto | Raymond Loong Ng.

En Genbeta | El lanzamiento de Grand Theft Auto VI provoca temores de absentismo

Inicio