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MoLinux desaparece sin hacer ruido

MoLinux desaparece sin hacer ruido
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El proyecto MoLinux ha muerto. Hacía tiempo que la distribución desarrollada por el Gobierno de Castilla-La Mancha no publicaba ninguna versión y esto ya era una mala señal.

La última entrega, Molinux 6.2 "Merlin", apareció a finales de 2010. Esta ausencia presagiaba su final, que se ha materializado la semana pasada con la desaparición de su página oficial: www.molinux.info, sin que haya mediado ningún anuncio oficial.

Distribuciones regionales, una moda pasajera

La moda de las distribuciones autonómicas fue iniciada por LinEX en 2002, un proyecto que sorprendió al mundo tecnológico hasta el punto de tener eco en el Washington Post, donde se consideró a la distribución extremeña una amenaza para Windows.

Al socaire de esta iniciativa surgieron muchas más, como Guadalinex en Andalucía o MoLinux en Castilla-La Mancha, por citar algunas del mismo corte. Todos los políticos regionales querían tener una distribución propia. Hasta la ciudad autónoma de Melilla tuvo la suya: Melinux.

La gran mayoría de estos intentos produjeron un buen trabajo de los respectivos equipos de desarrollo, aunque tanto esfuerzo no se consolidó en lo que debería haber sido una distribución GNU/Linux promovida por el Gobierno de España, que hubiera ahorrado a la Administración del Estado un buen puñado de millones de euros en licencias propietarias.

Escritorio de MoLinux 6.2 Merlin

Estos desarrollos regionales de Linux surgieron en la España de los excesos, cuando se construían aeropuertos en un secarral, por los que sólo han volado los insectos. Cuando la economía ha dejado de ser boyante, o ha cambiado el color de los políticos, los proyectos han ido desapareciendo.

Personalmente siento la desaparición del proyecto MoLinux, una alternativa más convertida en una distribución menos, tanto por el equipo que ha estado trabajando en él, como por su comunidad de usuarios.

Ya sé que hay versiones de GNU/Linux para aburrir, pero lo bueno de estas iniciativas regionales (al margen de que sirvieran para que el político de turno saliera en la foto), es que acercaron en su día el mundo Linux a particulares y Pymes en sitios apartados del mundanal ruido.

Parece un contrasentido que en la España de los recortesh, mientras se renuevan licencias propietarias sin concurso público, se abandonen sin más -y sin explicaciones-, proyectos como MoLinux, que funcionaban con bastante decencia.

En Genbeta | Vida y agonía de LinEx y la Escuela 2.0 [Por Ángel Vázquez]

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