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Streaming de vídeo: rápida expansión pero falta de evolución

Streaming de vídeo: rápida expansión pero falta de evolución
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Cada vez se ha hecho más popular la expresión de ver algo “por Internet”. Las principales cadenas de televisión españolas emiten por la red de redes, con un retardo mínimo y más que aceptable respecto a los contenidos que están siendo emitidos en ese momento por la TV. No solo ellos, sino que cualquiera puede montar un “canal” más conectando la webcam y enfocando a nuestra mascota 24 horas al día.

Esta idea de ver un vídeo en directo vía web es lo que se conoce con el término inglés de streaming. Sin embargo, en el año 2011, cuando cada vez se avanza más hacia el trabajo “en la nube”, cuando el mundo de Internet ha avanzado tanto, cuando las conexiones de Internet son cada vez más rápidas…el streaming suele seguir funcionando mal. ¿Quién acaso ha sido capaz de seguir un evento en directo de una hora o más sin algún problema? Como diría un famoso entrenador de fútbol, ¿Por qué?

Expansión del video streaming


Como ya hemos dicho, la difusión del vídeo online en directo ha crecido espectacularmente en los últimos años. Aplicaciones y webs han querido llevar esta idea un paso más allá por caminos muy diversos. La difusión de contenidos multimedia es precisamente lo que ha hecho desbancar, especialmente en el caso de los jóvenes, a la televisión en favor del ordenador como medio de comunicación e información.

Un ejemplo de ello son los chats online, que han adaptado el vídeo online de manera masiva. Dentro de este grupo nos encontramos desde chats centrados en esta emisión online – como la conocida y polémica web Chatroulette – hasta servicios de videochat integrados en las principales redes sociales como las que ofrecen Tuenti, Facebook e incluso Twitter con su Twitcam.

Pero centrémonos en el servicio de vídeo online, en directo, para retransmitir cualquier cosa. Es realmente desquiciante tener que actualizar la página cada cierto tiempo porque la imagen se queda congelada, permaneciendo solo el audio o directamente ni ello. Y sin siquiera entrar al famoso error de “la pieza de puzzle”, el problema con el Shockwave Flash, que hace que no solo lo que estemos viendo, sino cualquier imagen animada que tengamos en ese mismo navegador se funda a negro.

Hay diversas causas para estos fallos, pero hay una idea que debe quedar claro: esto no pasa en todo el mundo. En Estados Unidos, por ejemplo, la retransimisión “live” online de eventos deportivos está a la orden del día. Y no solo partidos, sino también series de televisión, programas, charlas, lecciones académicas …o incluso los propios discursos del presidente Barack Obama.

Para muestra, un botón: la NBA ya ofrece el fantástico servicio de NBA League Pass para ver los partidos de la temporada, online, en directo y con gran calidad a un precio interesante. Pues bien, se rumorea que está negociando con Youtube para emitir vía la web de Google estos partidos gratis y en directo, como ya hace mediante mediante otro servidor con la March Madness de la NCAA (Liga Universitaria).

youtube-live-streaming.jpg

Errores e involución del streaming


Como vemos, la tecnología ya existe, está desarrollada y funciona perfectamente. La pregunta que debemos hacernos es si en un país desarrollado como el que vivimos (aunque no sea la primera potencia mundial como la nación de las barras y estrellas) no podríamos disfrutar de algo así. La respuesta es compleja y tiene varias aristas.

El primer problema y el más evidente es la enorme diferencia de la velocidad de Internet entre unos países y otros. La banda ancha de 7Mbps es habitual en algunos países occidentales, mientras que un usuario español, por ejemplo, necesitaría contar con fibra óptica para conseguir una tasa de descarga mínimamente similar. La solución entra en el escabroso mundo de las redes de telecomunicaciones y su legislación y desarrollo en cada país, algo en lo que no vamos a entrar.

Otra diferencia importante son las webs que visitamos. La página semiclandestina en la que entramos a ver un partido en directo no tiene ni por asomo la misma capacidad para recibir un número de visitas mayor de lo inicialmente esperado que la de la ESPN. Básicamente, porque los propietarios de la primera web no pueden pagar un servidor como el que aloja a la segunda.

Un tercer motivo que puede influir es el propio medio al que accedemos al vídeo,o por decirlo de otra manera, la “potencia” de nuestro ordenador. Ver un vídeo en lo que comúnmente llamamos alta definición, en directo y sin que se nos pixelen las imágenes pondrá en problemas nuestro PC o portátil si tiene más de 2 años, así que puede ser que se nos quede colgado. Si tenemos un flamante portátil último modelo – como los que inundan las universidades americanas – no sufriremos este tipo de problemas.

El vídeo online avanza a pasos agigantados. Cisco informó que ya había superado al P2P en volumen global de tráfico. Tras la emisión en HD, el siguiente objetivo a medio plazo es la retransmisión en 3D. Y sin embargo, en nuestros países no somos conscientes de ello. Más que nada, porque hasta ver un partido en la web de Teledeporte, la TV deportiva de RTVE, la televisión nacional, es un auténtico calvario.

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