
Bananity, la red social que se centra en amar u odiar prácticamente cualquier cosa, esconde más de lo que parece a primera vista. Recientemente he ido hasta sus oficinas en Sant Cugat del Vallès (lugar donde se presentó), donde los responsables del servicio han convertido un chalet en un lugar tranquilo y aislado para trabajar con varias salas dedicadas y sitio incluso para otra startup. Desde luego, no son las típicas oficinas que las empresas suelen alquilar.
Tuve la oportunidad se sentarme con Albert Martí (CEO), María Sanfeliu (responsable de marketing) y Sergio Galiano (ingeniero industrial y programador) y hablar de lo que Bananity ha conseguido hasta ahora y sus planes de futuro. Albert, taza de té en mano, comentó que han crecido más de lo que esperaban mientras que al mismo tiempo han sabido aprender de los errores iniciales.
Tras el salto podéis leer todo lo que hablé con Albert, María y Sergio acerca de las experiencias recogidas con Bananity, su estado actual y algunos de sus planes del futuro para mejorar la experiencia de los usuarios repetidamente mencionados como bananeros.












