Con la censura de la guerra, los rusos corrieron masivamente a usar VPNs. Ahora Putin las está bloqueando

Con la censura de la guerra, los rusos corrieron masivamente a usar VPNs. Ahora Putin las está bloqueando
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En los últimos días, las apps más descargadas en Rusia pasaron de populares servicios de mensajería y redes sociales como WhatsApp, Telegram o Zoom, a VPNs, dándonos a entender que la gran mayoría de ciudadanos rusos necesita de uno de estos servicios para acceder a sitios web bloqueados por el país. Pagar por un VPN se ha convertido en todo un reto en Rusia, dado que las tarjetas de crédito también han dejado de funcionar.

La situación se ha agravado aún más, ya que desde la semana pasada, multitud de VPNs han dejado de funcionar en el país del Kremlin, imposibilitando a sus ciudadanos el acceso a Internet fuera de "los muros rusos". Roskomnadzor, la agencia rusa encargada de la censura, ya ha comenzado su cruzada, y se cuentan por decenas de millones los ciudadanos rusos que podrían perder el acceso a la información real.

Un paso más hacia el aislamiento digital

La lista de VPNs bloqueados en el país crece por momentos. Servicios como los de Proton VPN, Opera VPN, Nord VPN, o VyprVPN, entre otros tantos, ya no pueden operar en el país, o dejarán de hacerlo en breves. Según se pudo estimar hace un mes, más del 30% de los usuarios en Rusia utilizaban alguno de estos servicios para acceder a Internet, y cada día alrededor de 300.000 usuarios comenzaban a usarlos.

Rusia sigue ejerciendo el control sobre su ciudadanía de forma agresiva, aunque el gobierno de Putin lleva años haciéndolo. Aislar el país a través de una intranet propia como ocurre con China o Corea del Norte ya es una realidad, y Rusia ya tenía planes para dar pistoletazo de salida a su 'gran cortafuegos' RuNet.

Miles de sitios se han bloqueado en Rusia desde el comienzo de su invasión a Ucrania. Progresivamente, aplicaciones mundialmente usadas como Facebook, Instagram, y básicamente cualquier red social o aplicación popular extranjera ha dejado de operar allí. Telegram, por su parte, es una de las más descargadas últimamente. Y es que aún habiéndose fundado en Rusia, su creador no simpatiza con Putin.

Por otro lado, Cloudflare no quiere abandonar el país, ya que asegura que Rusia "necesita más acceso a Internet, no menos".

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