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Uber llega a Wall Street valorada en 82.400 millones de dólares prometiendo ganancias que tardarán en llegar

Uber llega a Wall Street valorada en 82.400 millones de dólares prometiendo ganancias que tardarán en llegar
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Una de las compañía de movilidad más conocidas mundialmente, Uber, llega a Wall Street con una valoración inicial que alcanza los 82.400 millones de dólares. Una cifra sensiblemente inferior a los más de 100.000 millones de dólares que se le calculaban hace solamente unas pocas semanas.

Este montante, sin embargo, supone un éxito relativo teniendo en cuenta que en los inicios de 2018 la empresa conocida por sus coches de color negro fue valorada en 48.000 millones. La valoración actual, pese a todo, ha sido calificada como prudente y cautelosa por los analistas y entendida como un intento por evitar un fiasco equivalente al sufrido en su momento por Lyft, que acumula una caída del 20 % desde su salida a bolsa el pasado mez de marzo.

La valoración inicial relativamente baja se entiende como un intento por evitar un fiasco equivalente al sufrido por su competidora Lyft

La oferta fija en 45 dólares el precio por acción. Con ello, se recaudarían 8.100 millones con la salida. La llegada de Uber a Wall Street será, además, la tercera mayor del sector tecnológico desde la de Alibaba en 2014.

Promesas de mucho dinero... en un futuro

Wall Street

El principal reto que tiene Uber por delante es ganar dinero. La compañía se enfrenta a un negocio que le resulta cada vez más caro y con un crecimiento que, pese a producirse, no lo hace a la misma velocidad que antaño. Asimismo, la regulación en diferentes países no les facilitan la consecución del objetivo, así como tampoco los conflictos derivados de su modelo laboral.

Destaca, por ejemplo, que en la información que la compañía entregó al regulador bursátil antes de la oferta calificó a sus conductores como contratistas, es decir, como trabajadores autónomos y no como empleados. Una relación que beneficia a la empresa y que, no obstante, no puede asegurar. Si cambia, por la imposición de regulaciones o decisiones judiciales, las perspectivas sobre su negocio podrían cambiar a peor.

Uber se enfrenta a otra dificultad: nunca ha obtenido beneficios y está complicado que los consiga en un futuro cercano

Además, Uber se enfrenta a otra dificultad: nunca ha obtenido beneficios y está complicado que los consiga en un futuro cercano. Como explica un artículo publicado hace unos días en The Guardian, "Uber promete un pozo sin fondo de dinero a los inversores... pero todavía no". El mensaje que se transmite desde la compañía es que la rentabilidad es prácticamente nula a corto plazo, en efecto, pero se avecinan oportunidades prácticamente ilimitadas en un futuro. La compañía de movilidad justifica este vaticinio a partir del valor de los distintos mercados en los que se mueve.

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