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¿Cómo funciona el nuevo servicio anti-bullying de Always On y qué debates puede plantear?

¿Cómo funciona el nuevo servicio anti-bullying de Always On y qué debates puede plantear?
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Always On ha presentado recientemente su servicio Anti-Bullying, con la intención de proteger a los menores de esta práctica que lamentablemente sigue creciendo en los centros educativos españoles. La clave: conseguir pruebas del acoso escolar y presentarlo como prueba en alguna denuncia.

La compañía llama a los programas que hacen posible este servicio "informática forense": se instalan en el ordenador, móvil y/o tableta del alumno y mantienen un seguimiento de toda su actividad en las redes sociales y en la web para detectar y controlar cualquier agresión. Aunque claro, eso hace que surjan algunas preguntas.

"Un equipo de informáticos" revisa todo rastro que deje el alumno en la red

Toda esa actividad que se registra la revisa, según la nota de prensa de Always On, "un equipo de informáticos" que serán capaces de detectar agresiones como alguien que se crea un perfil falso haciéndose pasar por la víctima, insultos, amenazas o datos personales que alguien comparte en la web sin permiso. Al mismo tiempo el padre o tutor legal del alumno irá recibiendo un historial de los mensajes y llamadas que reciba y envíe, junto con su ubicación para poder detectar robos o simplemente verificar que está donde debe estar.

Si hay agresión, se hace que un perito informático judicial recopile y transforme los datos obtenidos en pruebas válidas para un juicio. La aseguradora Mapfre incluirá todo esto en algunos de sus seguros, contactando directamente con los equipos de Always On.

¿Quién lo revisa?

Bullying Ketchup

Se entiende que este servicio puede ayudar a un menor que sufre acoso de forma efectiva, y que la intención no es más que esa. Pero inevitablemente surge el problema de la privacidad: estamos permitiendo que un equipo de personas que no conocemos tenga acceso a todo lo que hace el alumno en la red.

Dependiendo de la edad del menor, esto puede generar algún que otro problema. A un estudiante de 17 años, en edad casi universitaria, no le hará mucha gracia que todo lo que haga en la red sea constantemente revisado. Todo dependerá si el caso es especialmente grave, pero habría que ver si este tipo de vigilancia no vulnera demasiado la privacidad de los usuarios.

Imágenes | Craig Sunter, Working Word
En Genbeta | ¿Quién dijo privacidad? Esta encuesta de Facebook ya le ha robado los datos de 17 millones de usuarios

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