Hace unos días recogíamos la información sobre cómo empresas chinas han aterrizado en Europa para fabricar y ensamblar coches. Esto fue después de que empresas europeas cerrasen varios acuerdos con sus rivales chinos para evitar quedarse rezagadas en las áreas clave —software, baterías y sistemas de vehículos autónomos— que impulsarán el futuro de la industria automotriz. Esto también ha pasado en España.
Pero se estaba observando un problema y es que las empresas contrataban a muy poca gente local y tiraban de empleados que llegan desde China. Por lo que estos acuerdos no están fomentando el empleo en las zonas donde las fábricas se han instalado. Así, por ejemplo, en España, CATL quiere traer a 2.000 trabajadores chinos a la región de Zaragoza para construir sus instalaciones cuando vendría muy bien que estas fabricas pudieran fomentar el empleo local.
Hace unos días, Stéphane Séjourné, Vicepresidente de Prosperidad y Estrategia Industrial de la Comisión Europea, comentaba al medio italiano La Stampa que desde el organismo están atentos a la situación, sobre todo en España. Y ahora tenemos nueva información publicada en Finantial Times.
Para construir las instalaciones españolas, que forman parte de una empresa conjunta con Stellantis, CATL quiere traer 2.000 trabajadores chinos a la región de Zaragoza. Está previsto que 3.000 trabajadores, en su mayoría españoles, operen la planta, pero algunos representantes sindicales predicen que, en línea con la política del gobierno chino, la empresa se mostrará reacia a compartir sus secretos tecnológicos más valiosos.
Cambiar las normas
Un funcionario del gobierno español afirmó esta aque el país apoya firmemente la iniciativa de la UE para endurecer las normas de inversión extranjera, y afirmó que espera que la medida "impulse la seguridad económica y la resiliencia de Europa, y también garantice que la IED o inversión extranjera directa genere un sólido valor añadido, tecnología y empleo nacional en los países europeos".
El objetivo con su plan, que llega después de que las empresas ya se estén instalando con sus normas en muchos casos es que ahora la Comisión Europea quiere mayores beneficios para los trabajadores de la región y transferencias de tecnología cuando las empresas extranjeras se establezcan en el territorio.
Cabe decir que la revisión de las normas aún está en debate. Pero se plantea que haya reglas que endurezcan la llegada de firmas extranjeras. Como está el acuerdo actual parece que China se beneficia del acuerdo de apertura pero sin compartir su conocimiento tecnológico y generar beneficios entre los trabajadores locales.
El comisario de Industria del bloque, Stéphane Séjourné, declara a Financial Times que los criterios deben "garantizar que las inversiones extranjeras no se limiten a componentes ensamblados en el extranjero", sino que contribuyan al "funcionamiento de toda la cadena de valor europea". Ahora, aunque tarde, las normas revisadas quieren que haya contratación local y que se exija a las empresas chinas que compartan sus conocimientos tecnológicos.
Los flujos de inversión extranjera directa de China a la UE aumentaron un 80% hasta los 9.400 millones de euros en 2024, en relación a los niveles de 2023, según datos de la Comisión Europea. Recoge Expansión que el fabricante de baterías de China CATL destaca porque tiene una tecnología más avanzada que cualquier rival europeo. Está construyendo varias plantas, entre otras la de Zaragoza.
Desconfianza china
Al mismo tiempo, se cree sin que la información sea del todo pública, que los chinos tengan desconfianza en la competitividad de algunas empresas europeas para hacer frente a las distintas labores dentro del sector de las baterías para coches eléctricos.
Al mismo tiempo también temen que haya espionaje industrial. Hay que recordar el libro Apple in China del que recogimos información en Genbeta este año. Según el periodista que se encargó de su elaboración, Apple implementó un programa de responsabilidad de proveedores, pero pasa por alto la pieza más importante del rompecabezas: que el gobierno del país "permitió las actividades de Apple para que China pudiera explotarla y convertirse en una potencia tecnológica por derecho propio".
Es decir, que si Pekín permitía las condiciones laborales abusivas que se daban en el país, era para poder acumular información para la creación de estas tecnologías puntas. Ahora, Financial Times destaca la inseguridad que algunas autoridades chinas tienen sobre instalar en España su planta de baterías, temiendo que se puedan llevar a cabo espionaje industrial.
De todos modos, por ahora parece que los ejecutivos de Stellantis han confirmado que CATL no transferirá conocimientos para así salvaguardar sus diferentes quehaceres.
Imagen | Foto de Daisy D en Unsplash