Un empleado sordo de Tesla se quejó de que en la fábrica hacía tanto calor que su audífono había dejado de funcionar. Fue despedido

  • Había pedido que le reasignaran a otras áreas de la Gigafactory de Tesla en Austin en las que ya había trabajado antes sin problemas

  • El demandante acusa a la compañía de 'discriminación'

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Marcos Merino

Colaborador

La Gigafactory de Tesla en Austin (Texas) —un complejo industrial del tamaño de 100 campos de fútbol— vuelve a situarse en el centro de una polémica por presunta discriminación laboral. Hans Kohls, técnico sordo de 36 años, ha presentado una demanda federal contra la compañía al afirmar que fue despedido apenas nueve días después de solicitar una adaptación laboral básica: ser trasladado a un departamento donde el calor extremo no dañara sus audífonos.

Su equipo, indispensable para poder oír las alarmas y señales de seguridad, había dejado de funcionar debido a las temperaturas extremas del área donde fue asignado, según el documento judicial.

Un puesto a 660 °C

Kohls ingresó en el prestigioso programa START de Tesla en marzo de 2024: se trata de un programa intensivo de 10 semanas diseñado para formar técnicos altamente especializados en robótica y manufactura. El demandante destacó entre sus compañeros: obtuvo una calificación final del 95,7 %, certificación oficial y se situó en el nivel superior de su promoción.

Su rendimiento continuó siendo positivo durante sus primeras semanas en la Gigafactory, donde trabajó en departamentos con condiciones térmicas estándar, como validación de vehículos y unidad de transmisión. Allí —según la demanda— sus audífonos funcionaban correctamente y no necesitaba intérprete de lengua de signos para comunicarse.

Pero la situación cambió cuando Tesla lo reasignó al departamento de fundición, donde se derriten lingotes de aluminio a aproximadamente 660 °C. Fue en ese ambiente de calor extremo y humedad donde sus audífonos comenzaron a fallar, imposibilitando que escuchara alarmas y otras señales de seguridad vitales.

Kohls asegura que en ningún momento, ni durante la solicitud de empleo ni en la entrevista, se le informó de que las condiciones térmicas serían tan extremas.

Así terminó en despido

A mediados de junio de 2024, Kohls presentó a Recursos Humanos una solicitud formal de adaptación bajo la Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA). Pedía un traslado a otra área donde el calor no afectara a sus audífonos. Aportó documentación médica y siguió todos los protocolos internos, sostiene el documento. Pero Tesla rechazó su solicitud, según la demanda, sin explorar medidas alternativas como alarmas visuales, dispositivos de vibración o similares.

La compañía tampoco habría evaluado puestos vacantes en otros departamentos que, de acuerdo con la denuncia, sí estaban disponibles y para los cuales Kohls contaba con la formación necesaria. En su lugar, le comunicaron que no podían reubicarlo y que el programa START prohibía transferencias, afirmación que su equipo legal considera falsa.

El 20 de junio, nueve días después de su solicitud de adaptación, Tesla le comunicó el fin de su contrato. La empresa habría calificado el despido como "por motivos médicos", algo que para sus abogados constituye una admisión implícita de que fue despedido por su discapacidad y no por razones de desempeño. Según el texto de la demanda, una grabación de audio confirmaría ese término.

El cese implicó también la pérdida inmediata del seguro médico para él y su esposa, quien en ese momento estaba embarazada.

¿Discriminación?

El abogado de Kohls, Andrew Rozynski, calificó el caso como un ejemplo claro de discriminación en declaraciones a The Independent:

"Tesla tenía a un empleado altamente cualificado que solicitó la adaptación más básica: una reasignación a un puesto vacante donde ya había demostrado que rendía bien. En lugar de cumplir la ley, lo despidieron en nueve días".

La demanda afirma que Kohls sufrió angustia emocional severa, daño a su reputación profesional y pérdidas financieras significativas. Solicita que un juez ordene su reincorporación a un puesto adecuado. Alternativamente, exige salarios atrasados, salarios futuros, beneficios, compensaciones por daños y perjuicios y multas punitivas.

Tesla, por su parte, no ha presentado aún una respuesta formal ni a la demanda ni a las declaraciones del abogado.

Todo un historial de controversias

No es la primera vez que la empresa de Elon Musk enfrenta denuncias de este tipo. En los últimos años, Tesla ha sido señalada por supuestas condiciones laborales deficientes, desde demandas por discriminación racial y acoso sexual en su planta de Fremont (California) hasta denuncias por accidentes laborales graves y represalias contra empleados con necesidades médicas o de movilidad.

Imagen | Marcos Merino mediante IA

En Genbeta | La Junta de Relaciones Laborales de EE.UU denuncia a Elon Musk por despedir a trabajadores que se quejaron de su comportamiento 

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