Durante la madrugada del 11 al 12 de octubre de 2026, varias cadenas de supermercados de Francia sufrieron un ciberataque contra sus neveras y congeladores. Los atacantes trastocaron los sistemas de refrigeración para que dieran calor en lugar de frío, con algunos equipos programados a 50 grados, y muchas tiendas tuvieron que tirar su mercancía.
Cientos de tiendas afectadas. El ataque alcanzó a cientos de establecimientos, entre ellos de Intermarché, Netto, E.Leclerc y Coopérative U, según confirmaron las cadenas a AFP. Esas tiendas utilizaban equipos de frío de un fabricante danés, que una fuente cercana al caso identificó como Danfoss, y el director general de Coopérative U, Dominique Schelcher, calificó el ataque de inédito y de una gravedad extrema.
Equipos sin actualizar. ¿Y cómo entraron? Pues Danfoss explicó a la misma agencia que la mayoría de los equipos afectados eran modelos antiguos que ya no reciben actualizaciones de seguridad, y alguno funcionaba con un firmware desactualizado. Eso sí, no detalló la vía exacta que utilizaron los atacantes.
Descubierto al abrir. Como todo ocurrió de madrugada, nadie se dio cuenta hasta la hora de apertura, cuando algunas cámaras y congeladores ya estaban a temperaturas más propias del trópico. Un supermercado de Alsacia calculó sus pérdidas en 220.000 euros, y la NOS daba por hecho que la factura nacional sería de muchos millones. Las empresas no daban cifras, aunque el consejero delegado de Intermarché, Thierry Cotillard, habló en BFM TV de decenas de millones de euros, según la agencia Reuters.
Reunión de urgencia. La mañana del 12 de octubre Danfoss reunió a los supermercados y a empresas frigoristas, según el mismo medio francés. Y la agencia francesa de ciberseguridad (ANSSI) contactó con el fabricante y empezó a buscar otras empresas afectadas, según la AFP.
El ataque coincidió además con un incidente de ciberseguridad en Albert Heijn, Etos y Gall & Gall en Países Bajos. Allí fallaron las etiquetas electrónicas de precios y el reparto de pedidos online, como explicaba la NOS sobre Albert Heijn, y el incidente también afectó a las tiendas belgas de Delhaize. Pero Ahold Delhaize, su matriz, aseguró a Reuters que no había motivos para relacionar ambos incidentes.
Foto | Brittani Burns