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El debate sobre el final de la tarifa plana inflama la red y llega a los editoriales de la prensa más tradicional

El debate sobre el final de la tarifa plana inflama la red y llega a los editoriales de la prensa más tradicional
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Pretender, a estas alturas, amenazar con la “quiebra del sistema” es una irresponsabilidad y una falacia, con propósito intimidatorio y casi diría de chantaje: “dejadme hacer lo que quiero y elevar todavía más mi rentabilidad, o si no, os vais a enterar…”

Así de contundente se muestra Enrique Dans en su blog. Lo hace en respuesta a las declaraciones del Consejero Delegado de Telefónica que considera "imposible encontrar la rentabilidad en un momento en que las necesidades de conectividad de los usuarios se multiplican a gran velocidad merced al crecimiento registrado por redes sociales, blogs y aplicaciones de todo tipo".

Para evitar esta quiebra el número dos de Telefónica ha propuesto ofrecer diferentes calidades a los diferentes clientes en función de sus necesidades. Propuso, por ejemplo, la posibilidad de llegar a una mayor segmentación en las tarifas en función de la variedad de demandas que presenten los clientes porque, en su opinión, ante la amenazante quiebra del sistema, “la tarifa plana ya no es sostenible”.

Desde planetamedia.com, su editor, Miguel A. Díez Ferreira, le recomienda a Telefónica que:

... por el bien de su empresa, los principales directivos de Telefónica deberían dejar de contar en público sus fantasías eróticas, y centrarse en el desarrollo de nuevos servicios de valor añadido con los que aumentar sus ingresos y el valor de sus acciones. La vaca (cash cow, como dicen los americanos) de la conexión no da más de sí, y de hecho lo más probable es que los precios sigan bajando, y que con el tiempo también podamos disfrutar de verdaderas tarifas planas en la conexión móvil. Es lo que ocurre desde tiempos inmemoriales en todos los sectores y en todos los países, que los servicios "commodity" tienen a bajar su precio, y en eso la conexión a Internet no va a ser una excepción. No se puede luchar contra la evolución del mercado y contra tus clientes, por muy grande que seas.

En noticiasdot.com publican fotos de la concentración en SIMO 2002 reclamando la aplicación de una tarifa plana real en España… y se preguntam, ¿Volveremos a esa situación?.

Precisamente al pasado se remite Daniel Rodríguez Herrera en Libertad Digital para recordar que:

Posiblemente el cambio fundamental que transformó el uso de internet en España de un lujo para tecnófilos a un gasto más para casi todos los hogares de clase media fue la tarifa plana. Gracias a ella, y a pesar de que nunca ha sido barata, sabíamos con antelación cuánto nos gastábamos en internet y se podía usar con tranquilidad, sin mirar el reloj. Recuerdo perfectamente las aplicaciones que se pusieron de moda para controlar el tiempo que pasábamos gastando teléfono para conectarnos a la red. También las primeras organizaciones de internautas, como la Plataforma Tarifa Plana, que exigían precisamente eso.

Si bien en el plano teórico a Rodríguez Herrera no le parece mal la propuesta de Telefónica, "tendría efectos similares a los del copago en sanidad", en su ejecución real, vislumbra dos problemas:

El primero, que es posible que los planes de las operadoras no sean debidos a la saturación de la red y a una mejor gestión de la misma, sino al interés en desincentivar el uso de internet para ver vídeos, promocionando así sus imagenios y demás plataformas televisivas. En tal caso, los nuevos precios no harían necesariamente más barato conectarse a internet a los usuarios menos intensivos, pero sí mucho más caro a quienes más gasto hacen.
El problema más preocupante, en cualquier caso, es algo más sutil. La existencia de estos límites no sólo reduciría el uso del P2P y el vídeo online, actualmente los dos mayores chupópteros de ancho de banda en el mundo, con una gran distancia respecto a sus perseguidores. También perjudicaría la posible aparición de nuevas aplicaciones de impacto similar.

En El Blog Salmón, Javier Navarro, se pregunta ¿Le interesa a Telefónica tener clientes de ADSL? y en Radio Cable podéis leer otro resumen de reacciones.

También en El Blog Salmón, podemos leer a Remo, que apunta al "problema de fondo que tenemos con todo este asunto":

... es el precio que pagamos los usuarios de internet en España y cómo el monopolio en redes fijas que tenía Telefónica no termina de romperse mediante el despliegue de redes independientes. Los operadores de cable no llegan aún al 20% de las conexiones ADSL (PDF) con datos de junio 2010 y gráfico de cabecera.
Ono o Jazztel siguen a remolque y no tienen la capacidad de expansión para dar cobertura a todo el territorio nacional, por lo que salvo una liberalización seria de las redes inalámbricas que eliminen las restricciones que ponen los ayuntamientos a las instalaciones de antenas de telefonía móvil con tecnología suficiente para soportar un gran tráfico de datos para internet o vamos a bailar al son de Telefónica queramos o no en el área de conexiones fijas, dado que hoy por hoy, un usuario medio a la red no puede depender única y exclusivamente del acceso móvil.
En este sentido, la Ley Omnibus, ley liberadora de servicios no se moja con las telecomunicaciones y no mejora las posibilidades de expansión de infraestructuras en telecomunicaciones. Es labor del ejecutivo liberalizar seriamente el establecimiento de las redes móviles impidiendo que ayuntamientos o comunidades autónomas puedan plantear restricciones y prohibiciones de instalación de redes inalámbricas para que puedan entrar fuertemente en nuestro mercado operadores extranjeros o se puedan impulsar nuevas empresas de telecomunicaciones con su propia infraestructura de red a precios asequibles.

Más allá de la blogosfera, encontramos un editorial en el El Diario Vasco del grupo Vocento:

Si en España un 5% de los usuarios de banda ancha móvil produce el 75% del tráfico, se puede coincidir en que «el consumidor medio está subsidiando al usuario intensivo», aunque la inquietud de las compañías por estos clientes supuestamente agraviados no logre ocultar la búsqueda de un nuevo modelo de Internet y de creación de valor. Un objetivo que en ningún caso puede equivaler a una imposición de eventuales acuerdos entre operadores de telecomunicaciones y gestores de servicios, sin garantías por parte de los poderes públicos de que en la Red no se verá discriminado ningún contenido ni ningún proveedor - la llamada 'neutralidad' -. Y tampoco traducirse en una tan débil articulación de la competencia que encarezca aún más las tarifas de un servicio esencial para la comunicación entre personas, instituciones y empresas, con importancia creciente en el mundo de la educación y como vehículo de enseñanza. El aviso de Telefónica, cuya filial en Reino Unido ya ha puesto coto a las tarifas planas ilimitadas, evidencia la necesidad de que la Unión Europea avance a partir de la consulta pública que mantiene abierta sobre la neutralidad de Internet hacia una directriz que proporcione una normativa general que luego aplicarán los organismos reguladores de cada país miembro para proteger los derechos de los usuarios.

También el estandarte político del Grupo Z, El Periódico de Cataluña, editorializa sobre el tema:

El consumo masivo de ancho de banda está a menudo ligado a la descarga pirata de música, películas y otros contenidos, lo que beneficia a los usurpadores de derechos y a los intermediarios - vía publicidad -, pero perjudica gravemente a los creadores. Procede, pues, revisar el modelo, aunque es lícito sospechar que el objetivo de las telefónicas no es tanto esa racionalización como un aumento puro y duro de sus ingresos.Internet ya es en muchos aspectos un servicio esencial. Obviamente, las compañías que dan acceso a la red deben velar por la rentabilidad de sus inversiones, pero la Administración debe hacerlo por la transparencia y la no discriminación. La pugna que se entrevé no puede decantarse en perjuicio de los consumidores.

Y en La Nueva España aseguran que "los expertos asturianos consultados" reconocen que el incremento de las conexiones a través de la telefonía móvil (...) puede derivar en una saturación del sistema, aunque no sea a corto plazo. El periódico asturiano resalta esta información con un llamativo titular: "Los atascos llegan a internet". Sin comillas.

Foto | noticiasdot.com (Protesta en el Simo 2002 en defensa de una Tarifa Plana) En Nación Red | Telefónica contra un exceso de competencia, la neutralidad de la red y la tarifa plana

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