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Los 17 momentos por los que odias ser desarrollador

Los 17 momentos por los que odias ser desarrollador
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No amigo, la vida no es de color de rosa. Ni siquiera la del desarrollador por mucho que yo mismo os lo pintara de esa manera la semana pasada. Por eso hoy os traemos la otra cara de la moneda: todos esos momentos que te hacen odiar ser desarrollador. Podríamos haber elegido decenas pero como tampoco queremos abusar y somos muy de simetría, nos quedamos con 17. Ponte cómodo porque te aseguro que vas a pasar un mal rato.

1. Cuando el Eclipse tarda media hora en arrancar

Vale, te da tiempo a acompañar el café con churros y a hacer unos cuantos mandados pero es taaaaaan frustrante.

2. Cuando te hacen el chiste de "programar lavadoras"

Ah, ¿qué eres programador? Pues a ver si me programas la lavadora. Una torta con la mano abierta, eso es lo que te voy a programar.

El de "programar el vídeo" es otro clásico, menos mal que los VHS pasaron de moda.

3. Cuando tienes que asistir a reuniones interminables para temas que se podían solucionar con un par de emails

El aburrimiento y la ineficiencia llevada a la enésima potencia.

4. Cuando tus jefes se toman tus estimaciones como contratos blindados

O más aún: como un pacto de sangre. Y no, mira, una estimación es una estimación. Y ya.

5. Cuando tu empresa no te quiere pagar la entrada (y dietas) de ese evento al que tanto quieres asistir

O como diría Rafa Mora: "puta vida, tete".

6. Cuando tienes que trabajar con fechas

Da igual el lenguaje, cuando hay que trabajar con tipos Fecha, siempre es para quedarse todo loco (y en PHP ya ni te cuento).

7. Cuando te acosan los recruiters de las cárnicas por Linkedin

Esto lo explicaba mucho mejor ese gran intelectual que es Ortega y Gasset Cano: "Dejenme en paz, dejenme vivir". Ya está bien, hombre, ya está bien.

8. Cuando intentas ayudar en un foro y te amenazan con un pincho (y no usb)

"Ya será menos", "Exagerao, andaluz tenías que ser". Si, exagerado, ya, ya.

9. Documentar

Sí, documentar es muy necesario. Sí, documentar es un peñazo de cuidado.

10. Cuando confirmamos que el legacy code que nos ha tocado en herencia no está documentado

Claro, como el momento 9 es odioso, poca gente lo hace y llegamos a este momento 10. El karma.

11. Cuando el cliente te cambia los requerimientos a mitad de proyecto

Y pasa siempre pero aún así, fastidia que no veas.

12. Cuando arreglas un bug y aparecen muchos más

El efecto Hydra. Presencia casi asegurada en cualquier proyecto medianamente grande.

13. Cuando el viernes a última hora suena el teléfono

No. Lo. Cojas. Es un marrón. Es un marrón. Siempre es un marrón.

14. Cuando haces un Delete (o un Update) y se te olvida el Where.

Drama. Para que esto no ocurra, recuerda: "No te olvides de poner el Where en el Delete From". A fuego.

15. Ese fin de semana cuando te diste cuenta que elegir portátil en vez de equipo de sobremesa había sido un error

Te creíste muy listo pero ahora no paras de llevarte el trabajo a casa. Te la dieron con queso, reconócelo.

16. Cuando llevas horas devanándote los sesos y resulta que tan sólo se te había olvidado un punto y coma

Esa mezcla de alivio por haberlo resuelto y de decepción y vergüenza por un fallo tan tonto y obvio. Si tuvieras un cilicio, te lo apretaba más fuerte, ¿qué no?

17. Cuando haces deploy a producción y todo se va al garete

"¿He sido yo?" Pues si Steve, has sido tú. Rezemos a los antiguos dioses y a los nuevos para que el rollback vaya bien.

Y esto es todo. Los comentarios quedan abiertos para que os desahogueis tanto como he hecho yo. Te quedas como nuevo, prometido.

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