Mercadona despidió a un trabajador en León de baja por depresión tras vigilar sus rutinas. En realidad sólo hacía su vida normal

El Tribunal Superior de Justicia tiene muy claro por qué el despido ha sido improcedente: aquí su versión

Ankit Karnany Avpxuyacsig Unsplash
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Bárbara Bécares

Colaboradora
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Bárbara Bécares

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Lo que se puede y no se puede hacer en España cuando una persona está de baja laboral es un tema que levanta muchísimas dudas. En Genbeta ya hemos analizado qué dice la ley española en cuanto a llevar una "vida normal" cuando un trabajador está de baja laboral y también qué puede llevar a que la empresa tenga el derecho a despedir a alguien de baja. 

Y también hemos compartido casos en los que los despidos a personas por viajar fueron considerados improcedentes, y otros donde una persona estando todo el día de fiesta mientras estaba de baja pudo ser despedido de manera legal. Hoy tenemos el caso de un despido por parte de Mercadona a un trabajador que llevaba en la empresa casi 30 años y estaba de baja por depresión. 

Concretamente, Mercadona puso un investigador privado a un empleado que llevaba trabajando en un Mercadona de León y que estaba de baja por depresión. Según la información que se ha hecho pública, entre las actividades del empleado que fueron consideradas una infracción estaban salir a la calle, cargar bolsas, fumar en su ventana, consumir alcohol y realizar tareas cotidianas. 

Esto se tomó como evidencia de que no guardaba reposo y que se encontraba físicamente capacitado para trabajar y Mercadona decidió despedirlo. Para la cadena de supermercados, la vida que el empleado de baja por depresión llevaba se traducía como una transgresión de la buena fe contractual. 

Qué dicen los tribunales

Como recoge Infobae, primero fue el Juzgado de lo Social nº 3 de León, que dio la razón al trabajador y declaró improcedente el despido. Luego Mercadona recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, argumentando que la sentencia invalidaba de forma injusta el informe del detective. 

La empresa mantuvo que ese informe mostraba una conducta fraudulenta por parte del empleado.

Ahora, aunque el TSJ da por válidas las imágenes y observaciones del detective privado, consideran que no suponen un perjuicio para la evolución del cuadro depresivo ni indicio de fraude. Por tanto confirman que este se trata de un despido improcedente. 

Imagen | Foto de Ankit Karnany en Unsplash

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