Compartir
Publicidad
Publicidad

Los últimos mensajes de la revolución denunciaban la "transición ordenada" de Obama y Mubarak

Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad
La obediencia resulta ser —según Etienne de la Boétie— la varita mágica gracias a la cual se sostienen las estructuras políticas y sociales. Hay muchas razones que nos hacen obedecer. Etienne explora una que me parece fascinante: ¿y si en realidad obedecemos porque ésa es nuestra verdadera naturaleza? ¿Cabe la posibilidad que la obediencia nos cause placer? - Inés Sánchez

¿Qué está pasando aquí?. Desde un hotel, más bien una pensión, el joven activista itinerante, ingeniero de telecomunicaciones, conseguía enviar su último mensaje al mundo: Digan a sus líderes que pidan a Mubarak que se vaya. Desgraciadamente en los teletipos y el magnífico eskup se podía leer ya, lo que los activistas consideran una declaración de guerra: transición ordenada por Mubarak. La sangre hierve o se derrama, el miedo, el cansancio, la escasa o nula ayuda internacional; no le digas nada, no lo entenderá:

Obama llama a los líderes de la región para pedirles que apoyen una "transición ordenada", mientras Clinton habla de "transición" hacia "una nueva democracia"...

La dichosa transición con el torturador y responsable de más de 200 muertes en menos de cinco días, ¿pero de qué están hablando? ¿Ya se han contagiado todos? El tirano que responde a las peticiones de estos mismos líderes para que respete la libertad de expresión, expulsando de los hoteles de El Cairo a periodistas molestos. El ejército, por ejemplo, cortó ayer a un periodista en mitad de una grabación, "lo echaron de donde se encontraba con una clara advertencia: deja de informar", lo que demuestra que el cerco mediático por parte del Gobierno de Mubarak va a más. No le molestan los periodistas, le molestan lo que dicen. De hecho algunos son necesarios.

Se trata de un bloqueo y cerco mundial

Los partidarios de la revolución creen que los mensajes del Gobierno de Mubarak están calando en los medios occidentales subliminalmente al obviar explicar la versión del carcelero que se deja la llave puesta. ¿Se prefiere dejar al lector con la sensación de caos y pillaje motivados por el descontrol de la situación que ha originado la revuelta? Los presos no se escapan de las cárceles, les abren la puerta, explicaban ayer los últimos ciberrevolucionarios antes de desaparecer. Las últimas voces de los valientes abandonados por la ONU y las grandes potencias.

Tienen más miedo al tratamiento informativo fuera de su país que al ruido de los pasos en la escalera. Son los activistas de la vanguardia digital represaliados por el régimen a los que las horas doradas (y ensangrentadas) de la revolución les ha tocado, afortunadamente, vivirlas en libertad. ¿Qué será de sus compañeros presos?. Son los que ahora mismo no tienen ni esa rendija digital por la que en las últimas horas se escapaba algún mensaje al exterior con la ayuda, el empujón de ciudadanos digitales de todos los rincones del mundo. Por eso, en su honor, hay que transmitir que sus últimas denuncias se dirigían a EE.UU. A Europa menos, más que nada porque ya ni la esperan. Pobre, Europa. Barroso, Rompuy, los enterradores de una gran idea.

Los activistas se quedan huérfanos y preocupados de saber que no se haya insistido en que los actos de pillaje están coordinados por los grupos del régimen. Más trisiteza les ha supuesto descubrir que ayer y hoy se esconden las críticas de El Baradei a EE.UU, el mensaje clave, el ruego fuerte, la expresión del hartazgo, la suplica de un pueblo a la Casa Blanca: censurada o perdida en página interior. "Vosotros hacer la crónica yo haré el titular". No sea que se descubra la complicidad de nuestros gobiernos con el régimen.

No pedir a Mubarak que se vaya es grave (ayer en Zaragoza a ZP se le olvidó y hoy ha dicho algo parecido a lo de Alexander Haig el 23-F) pero que la prensa y televisiones occidentales no hayan convertido ya a estas alturas este hecho político en una gran noticia, lo es más. "Es una vergüenza, en Egipto se está aplicando el plan del servicio secreto que aquí no funcionó. El mundo lo sabe pero esconden la noticia, cuenta desde Túnez un partidario, por cierto, de hacer caer al actual gobierno que se ha olvidado, otro olvido, de sacar a todos los presos políticos a la calle. Se ha llegado a denunciar que en el colmo de la vergüenza y el desinterés se han colado las imágenes y noticias de agencia que envían los servivios secretos, que controlan ya la televisión egipcia y de forma indirecta "otros medios" de gobiernos amigos.

También se denuncia que el dinero de Arabia Saudí estaría "facilitando las cosas". Hacer ver al mundo que solo Mubarak puede liderar la transición ordenada que reclama Europa y Obama, crear confusión, conseguir que la prensa "seria" europea (y las televisiones) aparezcan como solidarios con la revuelta, pero mantengan la tensión editorial en un equilibrio político entre lo que sugieren las agencias y medios internacionales "amigos" del régimen, que son muchos, y la esperanza de una plataforma de 10 partidos políticos y las organizaciones de derechos humanos a las que no apoya ninguna instancia del poder, salvo la red. Es la música de la transición ordenada (aquí dejan pasar un instante con una frase para despistar) por Mubarak. La Realpolitik, que ya asoma brutal por alguna tertulia y columna nacional.

Tampoco la activa delegada de la Internacional hermana del ex dictador tunecino, Trinidad Jiménez está dispuesta a pedirle a Mubarak que se vaya. La viajante de la Internacional Socialista y el Club Bilderberg. ¿También existe una red de intereses no políticos a partir de las Internacionales?. ¿Al bloguero de la red le toca contar lo que en un país moderno contaría un periódico independiente?. Aquí nadie puede insistir ni hacer periodismo fuerte. Nadie alzará el titular concatenado y pondrá en cuestión la hipocresía de la política, la complicidad de nuestro gobierno, como casi todos, con la dictadura que tortura blogueros y a todo disidente valiente que se sale del guión y reclama democracia y libertad.

Queda el trabajo honesto de los periodistas de acera. Uno que nunca consigue ver un titular bien puesto, dice haber sentido una gran paz familiar entre los manifestantes y concentrados de la Plaza Tahrir (Liberación). Ayer había cientos de miles de jóvenes, ancianos, mujeres, niños... precisamente no se le quita de la cabeza la foto que se le escapó de cinco pequeñajos, todos de la mano, que a su paso ponían una sonrisa en los cansados rostros de los pacíficos manifestantes. Entre la multitud con su papá y su mamá. Es en esta plaza donde se pide por un futuro que debe comenzar por la inmediata salida de Mubarak del poder después de tres décadas de corrupción y represión.

Hacía allí mira una madre mientras su hijo, a lo suyo, no pierde de vista al reportero del periódico mexicano. Ese plano no alcanza a identificar la embajada, delegación comercial de Lockheed Martin Corp., donde esta semana se hacían cuentas, había que cerrar la facturación: 1000 millones de ventas en armamento el año pasado y 184 en ayuda al desarrollo. Beneficios. Pero hay que tener en cuenta que ahora hay mucho papeleo.

Dos F-16 sobrevuelan el núcleo urbano de El Cairo. El negocio es el negocio. Mubarak es uno de los nuestros. Mejor una transición ordenada, como una orden de transferencia manchada en sangre: decenas de muertos. El ministro de Aviación ya es el primer ministro, que se note. Vuelan los aviones por la plaza a rebosar de ciudadanos que quieren libertad. Omar Suleiman, jefe de los servicios de inteligencia, es el nuevo Vicepresidente. La Transición ya ha comenzado. Wael Abbas lanzó al aire digital el último vídeo. Encabeza este post. El valiente Wael Abbas ha desaparecido de la red: WE WANT OUR INTERNET BACK!

Foto | Tonymadrid PhotographyEn Nación Red | El bloguero egipcio Wael Abbas pide al mundo "retwittear" la revolución y hacerla global; Blogueros encarcelados y torturados en Egipto

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos