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Para 2019, Zuckerberg se ha propuesto hablar mucho sobre el futuro, pero no tanto arreglar el presente de Facebook

Para 2019, Zuckerberg se ha propuesto hablar mucho sobre el futuro, pero no tanto arreglar el presente de Facebook
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Es 2019, y como ocurre en cada comienzo de año, Mark Zuckerberg ha publicado sus propósitos de año nuevo. No siempre hay que tomar como trascendental lo que se cuenta en ellos, porque algunas veces, sobre todo antes, poco tenían que ver con Facebook (conocer todos los estados de EEUU o aprender mandarín fueron objetivos de otros tiempos).

Sin embargo, dada la profundidad de los problemas que Facebook experimenta desde 2016, de gran relevancia social, que Zuckerberg se enfoque más o menos en solucionarlos tiene importancia, pues dice mucho de lo que más allá del ruido mediático puede importarle. Se puede alegar que puede mencionar cosas de cara a la galería, pero no es el caso de este año, donde parece priorizar respuestas a importantes preguntas filosóficas sobre el futuro antes que arreglar lo mucho que sigue roto. Sobre todo, cuando su anterior propósito "arreglar Facebook" no sólo no ha tenido efecto, sino que la situación ha empeorado.

Un repaso a un 2018 que suena raro y propósitos para 2019 que parecen alejarse de lo (más) importante

Facebook

En el segundo párrafo de su publicación, Mark Zuckerberg cuenta lo siguiente:

El año pasado, centré casi todo mi tiempo en solucionar importantes problemas alrededor de elecciones, la conversación, privacidad y bienestar. Facebook ahora es una compañía distinta respecto a lo que era hace un par de años debido a un enfoque mucho mayor sobre esos asuntos. Estos problemas son complejos y seguiremos centrándonos en ellos los años venideros.

Es decir, que el CEO reconoce todo lo que pesa sobre su plataforma, pero dedica muy pocas líneas y muy poca profundidad a decir cómo pretende mejorar su estado, que es lo que la sociedad y los medios de comunicación parecen pedirle como persona tan poderosa que es. En el pasado año, Facebook ha seguido pidiendo perdón, como por ejemplo Twitter, cuando un nuevo escándalo aparecía, y ha reaccionado introduciendo cambios, pero casi siempre de forma reactiva, no productiva. En pocas ocasiones la compañía ha sido la fuente informativa de los problemas: ese papel lo han jugado grandes publicaciones.

Zuckerberg afirma que ha pasado 2018 lidiando con problemas, pero aparentemente no se han solucionado

Tras ello, en su escrito, Zuckerberg pasa a divagar sobre las grandes preguntas que responder sobre el mundo en que vivimos y el lugar de la tecnología en él. Algunas preguntas que se hace son "¿Queremos que la tecnología siga dando voz a más gente, o los actores tradicionales controlarán qué ideas pueden expresarse?", "¿Deberíamos descentralizar la autoridad mediante el cifrado y otras formas para poner más poder en las manos de la gente?, o "¿Cómo construimos un Internet que ayude a la gente a unirse para solucionar los problemas más grandes del mundo, que requieren colaboración a escala global?".

Para responderlas, Zuckerberg afirma: "mi reto para 2019 es organizar una serie de debates sobre el futuro de la tecnología en sociedad -- las oportunidades, los retos, las esperanzas y las ansiedades. Cada pocas semanas hablaré con líderes, expertos y gente en nuestra comunidad de distintos campos donde probaré distintos formatos para hacerlo interesante. Será público, en mis páginas de Facebook o Instagram o en otros medios".

Debates interesantes que no deberían maquillar la realidad

Fb

Dependiendo de con quién, qué y cómo se hable, podemos estar ante el comienzo de grandes contenidos para este año. Si se adoptan perspectivas críticas puede salir algo interesante, pero no será así si se realizan declaraciones clásicas, con control del equipo de relaciones públicas, de sobra conocidas. Zuckerberg habla de que, como ingeniero será interesante intelectualmente hablando, que ya no vale construir productos en base a ideas propias.

El problema es que antes que esos problemas, que es cierto que marcan parte de nuestros futuros como sociedades, hay en este preciso momento muchos presentes en los que su compañía influye negativamente y en los que que hace falta decisión productiva en lugar de debates con grandes mentes pensantes sobre cómo la tecnología configura sociedades. Que Zuckerberg lo haga es noticia, y puede abrir su mente, pero hace falta acción ya. Si en 2018, Zuckerberg pasó el año tratando con tantos problemas, en 2019 debería seguir siendo lo principal, y dedicarle más de un "estos problemas son complejos y seguiremos centrándonos en ellos los años venideros" en un comunicado.

Al reconocer Zuckerberg que como ingeniero antes no tenía en cuenta las visiones que los expertos le pueden aportar, algo que se puede extraer es quizá ni internamente han existido debates amplios sobre las consecuencias o el alcance de las distintas funciones que la red social ponía en marcha. Perspectivas amplias sobre los problemas presentadas por sabios y expertos en los campos o sociedades donde se opere y se introduzcan novedades siempre deberían ser obligatorias, para evitar dramas humanos como el del genocidio de Myanmar.

Imagen | Official White House Photo by Pete Souza (CC BY 3.0)

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