Ya hay ciudades que protestan contra los nómadas digitales. Acusan a los que llegan con altos salarios de traer problemas

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Muchos países del mundo, especialmente en la Unión Europea, están implementando novedades a su régimen de visas (también España) para permitir que los llamados nómadas digitales se instalen en nuestros territorios.

Eso sí, para que una persona que trabaja online con toda la libertad de vivir donde quiera, para lograr tener un visado para vivir en nuestros países europeos, necesita de un alto salario mensual. Y eso viene con unas consecuencias que ya están levantando muchas quejas e incluso protestas.

Y es que hemos pasado de las quejas de que el turismo y las viviendas destinadas a los turistas están encareciendo la vida de muchas ciudades, a las de que ahora hay nuevos habitantes en las ciudades que hacen lo mismo.

Y estos habitantes son los bautizados como nómadas digitales que, simplemente por la regulación que les rodea, llegan con sueldos altos (no solo suelen venir de países caros con altos sueldos, sino que los países que conceden este visado, como es el caso de España, piden un salario mínimo mucho más alto que el salario mínimo que recibe una persona en nuestro país. Incluso hay lugares como Bali que los exime de pagar impuestos).

Desde Genbeta también hemos hablado con personas afectadas por este fenómeno en diferentes lugares del mundo.

Así son los visados para nómadas digitales

Por ejemplo, en España encontramos que ya está disponible, desde el mes de diciembre, la ley que permite a los nómadas digitales mudarse a nuestro país con ciertos requisitos.

Antes, un nómada digital, solo de ciertos países del mundo, podía venir aquí en calidad de turista, lo que limitaba enormemente el tiempo que tenía derecho a quedarse en España y también se traducía a que esa persona no pagaba impuestos por los ingresos generados.

La nueva ley busca que sí pague impuestos y que pueda realmente asentarse en España. Según Isacura Asociados, la norma estipula que los ingresos de este perfil profesional han de ser del doble, como mínimo, del salario mínimo interprofesional, es decir -según el SMI actual- 2.250 euros al mes.

En otros países de Europa encontramos circunstancias similares o incluso peores: para ofrecer una visa a un nómada digital se piden ingresos mínimos muy por encima del salario medio del país. Y aunque pueda parecer muy positivo, porque son personas con un poder adquisitivo alto que puedan traer más dinero para gastar en nuestro país, esto puede traducirse a un encarecimiento de cosas básicas de la vida, como es la vivienda.

Ya no es solo el turismo y los pisos turísticos lo que preocupa en muchas ciudades, sino estos nómadas digitales con altos ingresos que llegan a nuevas ciudades, dispuestos a pagar mucho por un arriendo, más de lo que mucha gente local puede permitirse.

Aunque en este reportaje hablaremos de la situación en Portugal y en Colombia porque en ambos hay movimientos que se han hecho muy visibles recientemente contra esta nueva moda, en España también pasa. Cuenta Cristina González, nativa de Tenerife y que ha hablado con Genbeta, que en las Islas Canarias se nota mucho el cambio que han traído las personas que llegan de países de Europa con altos salarios y deciden vivir allí.

"Alquilar algún piso en Tenerife, sobre todo en el sur , puede estar sobre los 1.200 euros al mes. Una habitación sola, cuesta lo mismo que en Madrid y Barcelona. Es algo que no me puedo plantear con mi sueldo", dice la mujer, nativa de Tenerife.

Portugal culpa a los nómadas digitales del incremento del costo de vida

Portugal lanzó en octubre una visa para nómadas digitales. Suena bien, pero está destinada a personas que cobran, como mínimo, 2.820 euros al mes. Hay que tener en cuenta que en nuestro país vecino, el salario medio, según el SEPE español, es de 1.623 euros mensuales y el mínimo, que mucha gente cobra, es de apenas 886,7 euros al mes.

Como publica Euronews, decenas de miles de nómadas digitales han llegado a Portugal y Guya Accornero, investigadora de sociología del Instituto Universitario de Lisboa dice que la gente local no está "nada contenta" con esto. Sólo en Lisboa, la capital portuguesa, viven ya unos 16.000 nómadas digitales, según Nomad List.

Hace unos meses conté en un reportaje mi propia experiencia como nómada digital en lugares como Sarajevo y ahí salió el tema de que es cierto que una consecuencia que muchas veces está trayendo el hecho de que personas con altos salarios se muden a ciudades baratas de países con unos ingresos menores es que se están encareciendo las ciudades, y para la gente local pasa a ser más difícil pagar un alquiler.

En este caso, para ser un poco responsables de nuestra decisiones y que sus resultados sean más sostenibles, yo siempre recomiendo apostar por pagar lo que pagaría un local con un trabajo similar al tuyo para evitar así formar parte de este encarecimiento de los precios que tanto afecta a la población local. Siempre mis amigos en los lugares en los que he vivido fuera de España recomendaban que así se hiciera.

Según la investigadora de la Universidad de Lisboa, estos nómadas digitales agravan problemas que ya existían en un país enormemente turístico donde la gente que llega de países como el Reino Unido con sus grandes salarios ya encarecía el coste de la vida. Portugal "está asolado por una inflación desorbitada" y es que los alquileres y los valores inmobiliarios se ven especialmente afectados, ya que los nómadas digitales engullen los alquileres a corto plazo, según Catarina Viegas, del colectivo Climáximo que se ha levantado en protesta contra esta situación.

Los precios de la vivienda en Portugal se han duplicado desde 2015, según el Fondo Monetario Internacional. Muchos observadores afirman que el país se enfrenta a una crisis inmobiliaria, con precios que superan con creces los ingresos.

"Tengo miedo de quedarme sin casa"- Historias desde Medellín

Natalia Mesones es española y, como ingeniera civil, se afincó en la ciudad colombiana de Medellín en 2010. En los últimos 13 años la ciudad ha cambiado, y los turistas y también los nómadas digitales y personas que se mudan a esta ciudad (sobre todo estadounidenses y canadienses, aclara Mesones) han marcado muchas de las dinámicas de esta ciudad.

Tanto es así que los habitantes de Medellín, siempre reconocidos por su calidez a la hora de recibir a personas de fuera, han comenzado una protesta contra los "gentrificadores" (con el lema "Gentrifyers go home" que se ve en muchos carteles de la ciudad) que, en muchos casos, son estas personas con mayores ingresos, dispuestos a pagar mucho por un alquiler y que, de este modo, van dejando de lado a la población de la ciudad.

En una entrevista para Vice, explicaba Ana María Valle, nacida en Medellín, que ve cómo su barrio cada vez es más caro y que está al frente de uno de estos movimientos contra la gentrificación que han traído los nómadas digitales que: "juguemos a descubrir al nómada digital: no es difícil. Piensa en un mochilero, pero cambia la enorme mochila por una bolsa llena de una cantidad obscena de productos de Apple" y que, dice ella, el 76% son personas blancas.

En el caso de Natalia cuenta que hace poco a su vecino lo echaron de su casa. Los dueños le dijeron que la necesitaban para su hijo pero lo que hicieron fue ponerla de nuevo en alquilar a un precio mucho mayor, algo posible gracias a la enorme cantidad de personas que están dispuestas a pagar mucho dinero por un alquiler, gracias a sus altos sueldos por trabajar para empresas de lugares como Estados Unidos. Y ella vive con el miedo de que le pase exactamente igual.

"Llevo en la misma casa 8 años, entonces por ley solo me puede incrementar anualmente como máximo el IPC, pero es muy probable que me lo pidan en octubre, con alguna mentira para que sea legal quitármelo y lo vuelvan a poner en arriendo como por el 80% más de lo que yo pago en estos momentos", es lo que teme Natalia Mesones.

"Yo soy de Medellín, pero llevo 11 años sin vivir allí, aunque voy a menudo y tengo allí a mi familia", cuenta Daniela de Fex-Wolf, que cada vez ve más a gente extranjera afincada en Colombia. Esta ciudad colombiana, que antaño albergaba el estigma del narcotráfico se ha ido quitando esta fama y pasado a ser reconocida por todas las cosas bonitas que tiene.

Se ha puesto muy de moda: tiene un clima excelente todo el año, se rodea de naturaleza increíble, la gente es muy amable, los precios asequibles, ha ganado mucho en seguridad y se ha modernizado mucho a lo largo de estos años. "He notado que en muchos lugares para comer el precio se ha duplicado y hasta triplicado", explica Daniela de Fex-Wolf.

En un reportaje para Rest of World sobre estas protestas, habla un estadounidense que se ha afincado en Colombia con un salario de una empresa de San Franscisco. Su alquiler es una cuarta parte de lo que habría pagado en la ciudad californiana y recuerda cómo puede salir a comer fuera cada día y pagando, en cada comida, menos de lo que le costaría un solo sándwich en su ciudad natal.

Tanto Daniela como Natalia coinciden en que, además del problema de la subida de los precios y la gentrificación, muchos de estos nómadas digitales que han decidido mudarse a Medellín, con sus altos salarios, y con la total permisividad del gobierno, suelen ser hombres y es fácil ver cómo ha aumentado la prostitución en los barrios donde viven. Ambas comentan cómo es muy visible el aumento de la prostitución e incluso es común ver a hombres mayores extranjeros con chicas locales muy jóvenes donde se aprecia una gran diferencia económica.

También es sabido, coinciden ambas, que muchos han llegado con la idea del Medellín de Pablo Escobar y que es muy fácil ahora ver a personas extranjeras en los bares de la ciudad consumiendo cocaína. En Reddit hay discusiones a este respecto.

Hace más de una década, Naciones Unidas habló de la preocupación del turismo de drogas y sexo en Colombia y la tendencia parece haber continuado pero también más allá del turismo.

Imágenes | Dave Weatherall en Unsplash

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