Rusia tiene graves problemas de almacenamiento tecnológico tras la huida de Google y Microsoft: cuenta atrás para que la nube les falle

Rusia tiene graves problemas de almacenamiento tecnológico tras la huida de Google y Microsoft: cuenta atrás para que la nube les falle
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El abandono de los principales servicios de cloud como Google o Microsoft en Rusia ha hecho que el país esté sufriendo actualmente una crisis de almacenamiento en la nube, una situación que deja al país en un margen de dos meses, según el medio Kommersant, para tomar acciones antes de que sus centros de datos se queden sin espacio. Si la situación sigue así los "sistemas críticos" de las autoridades federales y regionales podrían empezar a dar problemas.

Las sanciones impuestas hacia el gobierno de Putin han causado que las empresas privadas rusas tengan que optar por contratar servicios locales de almacenamiento en la nube. De esta manera, empresas como la telefónica MegaFon, o la red social VK, se han visto afectadas considerablemente al tener que depender de proveedores locales para sus servicios.

Una Rusia con graves problemas de almacenamiento

El problema es cada vez más preocupante, y desde el Ministerio de Transformación Digital, se convocó una reunión con representantes de las tecnológicas más importantes del país, ya sean Sberbank, MTS, Oxygen, Rostelecom, Atom-Data, Croc y Yandex, y buscar una solución para esta crisis de almacenamiento.

Tan solo en Moscú hay un total de 200.000 cámaras de videovigilancia que funcionan las 24 horas del día, sistemas que se encuentran continuamente consumiendo almacenamiento en la nube, y que son propiedad del estado ruso. Esta crisis podría dejar a estos sistemas, críticos para el gobierno, fuera de línea.

Entre las soluciones que se plantean desde las autoridades rusas se encuentra la de comprar todo el almacenamiento reservado a las empresas y consumidores. Esto evidentemente causaría problemas a múltiples negocios, los cuales estarían considerados como servicios no esenciales. Un ejemplo serían los servicios de transmisión de música y vídeo, o el almacenamiento de archivos personales, sistemas que se verían limitados dada la situación.

Otra medida más agresiva aún pasaría por expropiar la infraestructura IT que las empresas de cloud occidentales dejaron en el país, integrándola a la infraestructura pública. Si bien aún no está clara la legalidad de esto, se sabe que entre los planes de Rusia se encuentra el de nacionalizar aquellas empresas extranjeras que cierran sus negocios en el país.

La última de las soluciones traídas a la mesa trataría de comprar equipamiento para abastecer a los centros de datos que operan bajo la tutela del estado. Sin embargo, esta solución es un tanto compleja, principalmente por la crecida en los precios tras las sanciones, y la negativa de muchas de las compañías que ya no venden al país, como Huawei, la cual suspendió sus operaciones con el país hasta el 26 de marzo.

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