En el polarizado debate sobre si es mejor trabajar desde casa o en remoto o tener que ir a diario a una oficina, hay muchos ángulos de análisis. Y la psicología ha podido comprobar que las tensiones relacionadas con la vuelta al trabajo no son simplemente resistencia al cambio, sino que "reflejan cuestiones más profundas sobre cómo trabajan mejor las diferentes personas y qué necesitan realmente las organizaciones modernas para tener éxito.
Un nuevo análisis psicológico explica que, en términos generales, tras el fin de la pandemia, las tasas de vuelta a la oficina se estabilizaron alrededor de junio de 2023, sin grandes cambios desde entonces. Se calcula, según algunos informes, que en Europa y Norteamérica, alrededor del 30% de los empleados trabaja ahora con horarios híbridos, y el 8% lo hace de forma totalmente remota.
Y, a todo esto, la psicología también tiene algo que decir. Tanto a los trabajadores como a las empresas y es que con una política de trabajo que convenza a los empleados es más fácil retener a los buenos profesionales. Está comprobado que si las condiciones no son aceptadas por los empleados es más fácil que los buenos talentos busquen nuevas oportunidades.
Por qué es mejor ir a veces que a la oficina que hacer todo en remoto
En este análisis que vamos a ver, la experta tiene una conclusión: es mejor ir a la oficina al menos una vez a la semana que trabajar siempre en remoto. Entre otros asuntos, lo que ha comprobado el estudio es que "pasar tiempo con nuestros compañeros cara a cara tiene sus beneficios".
Además, da la razón a muchos CEO que afirman que el teletrabajo es, sobre todo, contraproducente para los junior: "Aprendemos con mayor naturalidad en entornos sociales. Adquirimos conocimientos de forma informal mediante la observación, preguntas espontáneas y conversaciones que escuchamos por casualidad", afirma Libby (Elizabeth) Sander, directora de MBA y profesora especializada en comportamiento organizacional en la Universidad de Bond en Australia.
Según varios análisis que esta experta ha recogido, "las conexiones sociales que se forman con mayor facilidad en persona contribuyen significativamente a la retención y satisfacción de los empleados". La experta aboga por el trabajo híbrido, porque cree, como han dicho muchos CEO para forzar a sus empleados a ir a las oficinas, que la colaboración y la innovación también suelen fluir mejor cara a cara.
A este respecto, en la revista Psichology Today, la experta en bienestar y doctora Anna Sverdlik explica que "muchos trabajadores exigen flexibilidad y ya no están dispuestos a desplazarse a diario para realizar un trabajo que pueden hacer igual de bien, o incluso mejor, desde la comodidad de sus hogares" pero sí que da importancia a que mucha es la gente que considera que el teletrabajo difumina los límites entre la vida laboral y personal, contribuye al aislamiento y obstaculiza la mentoría y la camaradería que se dan naturalmente en el lugar de trabajo.
Saber encontrar un equilibrio
Esta misma profesional explica que la investigación sobre el teletrabajo y el bienestar demuestra que el modelo híbrido contribuye a reducir los síntomas psicológicos y físicos relacionados con el estrés, aumenta la satisfacción laboral, mejorar la conciliación de la vida laboral y personal, y mejorar el bienestar general.
Recuerda la experta que cada organización tiene sus propias características, y cada empresa funciona de forma diferente. Si bien no existe una solución universal, ella recomienda combinar la socialización, la mentoría y la colaboración durante los días de trabajo presencial con la flexibilidad y la comodidad del teletrabajo. Teniendo en cuenta que la flexibilidad puede reducir el estrés y mejorar el bienestar general de los empleados, a la vez que aumenta su satisfacción laboral.