La productividad está a niveles más bajos que nunca, pero no es por el teletrabajo como creen Elon Musk o Satya Nadella

La productividad está a niveles más bajos que nunca, pero no es por el teletrabajo como creen Elon Musk o Satya Nadella
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Un estudio publicado esta semana afirma que se ha registrado un aumento del 2,7% de las horas trabajadas en el último trimestre, mientras que la productividad se desplomó un 4,1%. Esto se traduce a la mayor caída de la productividad jamás registrada en la historia de Estados Unidos, según la Oficina de Estadísticas Laborales, que hace estos estudios desde 1947.

Y, aunque empresarios como Satya Nadella, CEO de Microsoft, o Elon Musk, CEO de Tesla y recién autonombrado con este cargo en Twitter tras su compra, hablen de que el teletrabajo afecta a la productividad, no tiene nada que ver con esto, según los estudios al respecto... o no son la causa, aunque sí que pueden ser parte del proceso.

Ya hemos visto que el teletrabajo ha traído la llamada paranoia de la productividad. La falta de comunicación entre equipos que colaboran de forma virtual era uno de los principales problemas al respecto.

Trabajadores desmotivados

La fundadora de Career/Life Alliance Services, Kathy Kacher, ha explicado a New York Post, respecto a esto, que sin la visibilidad de tener gente dentro de la oficina, los directivos y líderes se preguntan que "qué están haciendo realmente y la incertidumbre se apodera de ellos".

Por otro lado,ya hemos visto que cada vez más se está estudiando el fenómeno del quite quitting o despido silencioso y el de la Gran Renuncia, que también crece en España. Por un lado, una reciente encuesta de Gallup reveló que el 79% de la población activa de Estados Unidos se dedica a la práctica activa de reducir el ritmo de trabajo, o "quiet quitting", de una forma u otra.

Y el problema parece ser la insatisfacción que los trabajadores tienen hacia sus empresas: largos ritmos de trabajo, altos niveles de estrés, condiciones que en nada les beneficia o no tiene en cuenta las necesidades del empleado. Todo esto, para los empresarios o coordinadores supone un problema añadido: ya tienen que adaptarse al nuevo mundo de trabajo híbrido o a distancia, enfrentarse a una escasez de candidaturas de gente realmente experta y ahora también [esta desmotivación que lleva]( La gente está dejando los empleos que consiguió en pandemia: el teletrabajo nos desvincula de la empresa) al al abandono silencioso.

La pandemia ha cambiado la mentalidad

Amy Hirschi Uwpo02k55zw Unsplash

Steve Pemberton, director de recursos humanos de Workhuman, afirma que lo que está ocurriendo rpone al descubierto problemas más importantes que las empresas aún no han abordado a raíz del COVID. "Los trabajadores quieren que las relaciones entre empleadores y empleados cambien".

Con esto quiere decir que mucha gente busca poder tener flexibilidad a la hora de elegir donde pueden trabajar, quieren formas de trabajo híbridas, quieren una mejor comprensión de lo que significa ser padre o madre para poder conciliar la vida profesional y la laboral...

Una consecuencia que puede traer el trabajo en remoto y que lleva a esta desmotivación, es la falta de conexión real entre jefes y trabajadores lo que puede llevar a una falta de empatía. Muchas personas sienten que los jefes miran a otro lado y están desconectados de sus problemas. Muchos jefes han evitado preguntarles a los empleados sobre su vida doméstica, su día a día. Tiene sentido: durante mucho tiempo han sido capacitados para "ser profesionales" y mantener las emociones fuera del lugar de trabajo.

Es decir, que seguir el ejemplo del magnate Elon Musk, que tan solo unos días después de llegar a Twitter ha despedido a la mitad de la plantilla de la plataforma de una forma totalmente fría (por mail e incluso muchos han visto que el acceso a su correo está bloqueado antes de recibir esta notificación) no parece ser el camino a seguir si las empresas buscan a trabajadores motivados que quieran comprometerse con sus tareas.

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