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Apple cambiará la forma en que prueba nuevas funciones para evitar bugs como los de macOS Catalina, según Mark Gurman

Apple cambiará la forma en que prueba nuevas funciones para evitar bugs como los de macOS Catalina, según Mark Gurman
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Los últimos meses en Apple se han caracterizado por críticas y más críticas por parte de los usuarios hacia la estabilidad de sus nuevos sistemas operativos en este 2019, macOS Catalina, iOS 13 e iPadOS 13. Tras un año de lanzamientos muy refinados como fueron macOS Mojave e iOS 12, Apple ha tenido que lanzar desde septiembre numerosas actualizaciones que evidencian que algo no está bien en su nuevo software.

Esta situación llevará a Apple a cambiar la forma en que se prueban las nuevas funciones en sus sistemas operativos, según cuenta Mark Gurman en Bloomberg. El cambio ha sido anunciado internamente por el jefe de software de Apple, Craig Federighi y otros altos cargos como Stacey Lysik, y en resumen, hará que Apple adopte un modelo de implementación y pruebas de funciones similar al que Google tiene con Chrome.

Gurman habla de que Apple comenzará a trabajar con 'flags' como las que conocemos en Google Chrome. Esto hará que internamente, cuando se añadan nuevas funciones a las compilaciones del sistema que se están probando, estas se puedan desactivar y desactivar selectivamente, de forma que las funciones que no presenten un buen funcionamiento o generen bugs puedan aislarse para que no impacten al resto del sistema operativo.

Es lo que Google hace con sus flags desde Canary a las versiones estables de Chrome, en las que hay muchas funciones que no están activadas por defecto para usuarios.

Apple no acaba de dar con la tecla de la consistencia en lanzamientos

Lo que ha pasado con iOS 13 y macOS Catalina no parece nada nuevo si tenemos en cuenta lo que ya pasó con iOS 8, iOS 11 o en menor medida Sierra y High Sierra. Con el lanzamiento de esos sistemas operativos llegaron nuevas funciones que, desgraciadamente, vinieron acompañadas de pérdidas de estabilidad. El referente de sistema que arreglaba una versión anterior de nuevas funciones para dotarla de pocas novedades y estabilidad fue Mac OS X 10.6 Snow Leopard, y su lanzamiento fue algo excepcional.

Sin embargo, en los últimos años se suceden las informaciones de aplazamientos de funciones por parte de Apple para centrarse en el buen funcionamiento, como si ese no tuviera que ser siempre el pilar de un sistema operativo.

Así pasó con iOS 9, de lo que también informó Mark Gurman, o con iOS 12, del que Ina Fried contó en Axios que Apple aplazaría nuevas funciones a este año para centrarse en estabilidad y rendimiento.

Parece un ciclo, al estilo tick-tock, y puede que lo sea. Apple está consiguiendo cosas muy reseñables en software, como dar una vida muy larga a sus dispositivos iOS e incluso buen rendimiento en Macs antiguos, y eso requiere un refinamiento y una dedicación que otros no están dando. Sin embargo, en lo que concierne a estabilidad, que si se torna mal puede llegar a frustrar la experiencia, Apple está teniendo estos problemas sin que las nuevas funciones supongan rediremos tan profundos como los de iOS 7.

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