Compartir
Publicidad
Google decide cuándo tu navegador es moderno y funciona: ¿útil o intrusivo?
Navegadores

Google decide cuándo tu navegador es moderno y funciona: ¿útil o intrusivo?

Publicidad
Publicidad

Google tiene una lucha particular contra los navegadores antiguos. Fue uno de los primeros en dejar de soportar Internet Explorer 6 en servicios como Youtube o Google Docs, para forzar a los usuarios a actualizar. Sin embargo, no siempre resulta tan útil.

Probablemente lo habréis sufrido si sois usuarios de navegadores más desconocidos, como Opera. Durante mucho tiempo, para Google era un navegador que no podía mostrar sus páginas, y por lo tanto sus usuarios recibían versiones reducidas, con menos funcionalidades. Bastaba un cambio en los ajustes para que se mostrase la versión moderna, que funcionaba sin problemas a pesar de lo que pensase Google.

Algo parecido les está pasando a algunos usuarios de Opera 12 y Safari 5. Son versiones antiguas de sus respectivos navegadores, pero no se quedan en ellas por no actualizar: Opera 12 es la última versión que hubo del navegador antes de dar el salto al motor WebKit (ahora Blink), y Safari 5 es la última versión que Apple sacó para Windows.

Google decidió hace algunos días que esas eran versiones antiguas, y sus usuarios dejaron de ver la versión moderna de la página de búsqueda para tener en su lugar una del año pasado. Como suele ser habitual, cambiando la cadena de identificación del navegador, la versión antigua desaparece y Google funciona como si nada.

"Tenéis que actualizar porque lo decimos nosotros"

En los foros de Google, una ingeniera comenta que "no es un bug, es una feature" y que actualicen a navegadores modernos. Esta actitud paternalista se puede entender cuando hay un problema serio, como ocurría con IE6. Pero, ¿de verdad es necesario hacer lo mismo con Safari 5 u Opera 12? No consiguen nada más que empeorar la experiencia de esos usuarios.

Y es que, aparte de ser poco amable, es una mala práctica a largo plazo. Microsoft lo suele criticar de vez en cuando: en lugar de detectar las características que soporta cada navegador y actuar en consecuencia, simplemente miran la identificación y bloquean los que creen que son antiguos. En Windows Phone llegaba hasta tal punto que tuvieron que cambiar la identificación de Internet Explorer para que las páginas se mostrasen correctamente.

De esta forma, Google sólo consigue enfadar a usuarios, empeorar la experiencia y además dificultar la aparición de nuevos navegadores y la mejora de los existentes. Opera siempre lo ha sufrido hasta que cambió al motor de renderizado de Chrome, a Internet Explorer le está pasando factura ahora que ha mejorado, y si aparece un navegador con otro motor tendrá que recurrir a esos trucos para mostrar las páginas que sean. En su momento bloquear ciertas versiones fue una práctica útil, pero ahora mismo hay otras alternativas mejores para todos.

Imagen | DJSigma - Google Product Forums

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio