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Cuando Google, Apple, Microsoft y Twitter han abusado de su posición dominante
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Cuando Google, Apple, Microsoft y Twitter han abusado de su posición dominante

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Hace unos días saltaba la noticia: Tras dejar claras ciertas prácticas consideradas monopolísticas, la Unión Europea ha movido ficha para presentar cargos contra Google. Los de Mountain View incluso tuvieron que pedir disculpas, ya que se basaron en datos falsos para justificar sus acciones.

No es la primera vez que ocurre. Desde que internet es lo que es, Google y otras empresas han intentado prevalecer por encima de sus competidores cruzando una línea que a veces ha despertado la legislación internacional y ha metido a dichas empresas en una trama de juicios y sentencias. Veamos qué casos han sido los más sonados.

Microsoft e Internet Explorer VS los navegadores de terceros

windows microsoft ballot screen

Este es el caso que quizás es el que más recordaréis: Microsoft estuvo años intentando justificar el modo con el que preinstalaba Internet Explorer en sus Windows, pero los reguladores no paraban de señalar a los de Redmond como culpables por intentar crear un monopolio en el que Internet Explorer fuera el único navegador que valiese la pena. La famosa "ballot screen" de Windows 7 en la que podías elegir un navegador por defecto es una de las consecuencias de esas batallas legales.

El fallo fue de la propia Microsoft, quien ignoró el avance en capacidades de rivales como Netscape, Firefox o más recientemente Google Chrome. Internet Explorer no ha podido recuperarse de una campaña de críticas que ha durado años, lo que ha llevado a los responsables a presentar un navegador completamente nuevo en Windows 10 llamado Spartan y llamado a competir de una forma más decente y responsable.

En la actualidad Microsoft ya no se considera un peligro para las agencias antimonopolísticas, ya que ahora las que mandan son las plataformas móviles y la competencia está mucho más igualada.

Google+ VS la revolución social

googleplus.png

Google se dio cuenta demasiado tarde del verdadero negocio que había tras el enorme tráfico de datos que hay detrás de Facebook. Así que no conformes con ello, montaron su propia red social llamada Google+ con la intención de centralizar absolutamente todos los servicios de la compañía hacia ellos y forzar a todos los usuarios de productos de Google a pasar por el aro y así poder hacer negocio también con el tráfico social además de con el tráfico de las búsquedas.

Pero a pesar de que Google fuese un auténtico mastodonte, fracasó. A los usuarios no les hizo mucha gracia lo de verse obligados a integrarse con Google+ y hubo muchas quejas. Paralelamente, la interfaz web y móvil del servicio se rediseñó por completo varias veces, en intentos de convencer a la gente de priorizar Google+ por encima de Facebook. Pero ya fue tarde para parar el avance de Zuckerberg. Google domina el tráfico de las búsquedas, pero el rey de lo social sigue siendo Facebook. Ahora parece que la idea es convertirlo en una especie de Pinterest.

Google VS los anunciantes de sus propios servicios

650 1200

Otra cosa donde Google ha plantado cara ante los jueces es en sus anuncios, columna principal de ingresos de la compañía. En Google Search, los resultados de búsqueda de cualquiera de esos servicios se priorizaban los propios de Google, mientras que los de la competencia quedaban relegados.

Google se defendió alegando que los resultados mostraban lo que el usuario quería encontrar, más allá de los anuncios por los que los anunciantes pagaban. Pero claro, las ventajas para Google eran las que eran y estaban ahí.

Twitter VS los clientes de terceros

Tweetbot Tokens

Esta ha escocido particularmente a muchos usuarios móviles del servicio, pero sobretodo a los desarrolladores de clientes no oficiales para Twitter. Dicha red social siempre ha aventajado a los clientes oficiales, cosa que es lógica... pero no al nivel tan abusivo que hemos visto a lo largo de los últimos años.

Los responsables de clientes como Tweetbot se han visto obligados a subir hasta niveles absurdos sus precios por el simple hecho de saber que no todos los usuarios podrán utilizar el programa. La razón: Twitter establece un máximo de tokens por cada cliente, de modo que siempre quedarán limitados por un máximo de personas.

Además, hay muchas características nuevas de Twitter que se bloquean para esos clientes de terceros. O usas el cliente oficial, o te las pierdes. A base de seguir con esas prácticas, muchos ya hemos tirado la toalla y nos hemos adaptado más o menos cómodamente a usar el cliente oficial. En Twitter tienen un sueño, y es conseguir lo que tiene Facebook: ese cliente oficial y nada más. Van camino a conseguirlo, hasta el punto de que yo ahora mismo no recomendaría a ningún desarrollador crear otro cliente de terceros. Sólo conseguiría disgustos.

Twitter VS los servicios de terceros

Meerkat

La polémica de Twitter no termina aquí, porque limitar las capacidades de los clientes no oficiales no es lo único que este servicio ha hecho. Cualquier servicio que no forme parte del mismo Twitter ya tiene papeletas para que no pueda integrarse de forma ideal.

Instagram, sin ir más lejos. Hace un tiempo, cualquier tuit que incluyera el enlace a una fotografía de ese servicio se podía ver desde el mismo mensaje como si fuese una imagen más. Pero desde que Facebook compró Instagram, sus fotografías ya no se pueden ver directamente y hay que pulsar el enlace.

Otro ejemplo más reciente es Meerkat, quien empezó captando toda la atención de la red pero que rápidamente cayó en el olvido en cuanto Twitter limitó la integración de sus cuentas en la aplicación. Más tarde, con el lanzamiento del rival directo y propio Periscope, Twitter llegó incluso a presionar a personajes famosos. Así se derriba cualquier intento de competencia antes de que sea demasiado tarde.

IBM VS sus rivales de los años 50 y 60

Ibm

Con este caso hay que viajar al pasado, a la IBM que comenzaba a dar sus primeros pasos en el mundo de la informática personal. Su estrategia para convertirse en el gigante que llegó a ser, como se recoge en una edición del New Scientist de 1987, consistía en vender sus primeras máquinas a un precio tal que perdieran dinero pero que les permitieran ser mucho más baratos que la competencia.

Y sí, perdían dinero, pero una vez que los clientes ya estaban fidelizados con IBM empezaban a adquirir otros productos y accesorios de la misma marca. Y eso, a la larga, "atrapaba" al mercado a usar sólo productos de IBM porque cambiar de marca implicaba un gran desembolso y cambiar absolutamente todo lo que tenían.

Estas prácticas llevaron a IBM a una batalla judicial anti-monopolística que duró trece años, y que finalmente fue abandonada por el entonces Presidente de los Estados Unidos Ronald Reagan en 1982. La historia completa se puede repasar en el libro Big Blue: IBM's Use and Abuse of Power, disponible en Amazon.

La App Store VS las aplicaciones que juegan con sus reglas

Apple App Store

Apple lo tiene claro: Android es la plataforma más usada en móviles de todo tipo, pero los desarrolladores de las aplicaciones consiguen más ingresos en iOS y en su App Store. Y aprovechando eso, Apple aplica unas normas que en muchas ocasiones son draconianas en su catálogo de aplicaciones móviles.

El último ejemplo lo hemos tenido con alguna que otra aplicación que mencionaba el reloj Pebble en su descripción, lo que evidentemente se puede haber hecho para que ese posible rival del reloj de Apple (que ya cuenta con una comunidad de usuarios considerable) no se mencione tanto. Apple ha dicho que solucionará esto, aunque precisamente es una actitud que ya se ha repetido en el pasado.

Apple VS las canciones de sus iPod

Ipod Shuffle

La especialista en verse envuelta en polémicas es, sin duda, Apple. Y curiosamente pocas pretenden apoderarse del mercado, pero algo hay que se ha visto envuelto en juicios anti-monopolio. Como la forma con la que se gestionaba la música digital en los iPod, donde no se podían reproducir canciones descargadas con métodos rivales.

Real Networks tuvo el atrevimiento de hacer su propio formato compatible en un intento de llamar la atención y conseguir usuarios de los reproductores de Apple, pero en Cupertino movieron ficha rápidamente actualizando iTunes para volver a colocar sus barreras. Todos estos métodos con los que el iPod sólo podía reproducir canciones sincronizadas de iTunes acabó en un juicio, pero que finalmente terminó con la compañía declarada inocente.

Imágenes | Ray Bouknight, ChrisDag, blu-news.org, Chloe Media

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